Mostrando entradas con la etiqueta Edad Media. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Edad Media. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de octubre de 2012

Garid vos, ¡ay yermaniellas!

 Jardines del Alcázar (Sevilla), Joaquín Sorolla (1863-1923)

Garid vos, ¡ay yermaniellas!,
¡cóm' contenir el mio male!
Sin el habib non vivreyo:
¿ad ob l'irey demandare?
 

Anónimo
(Siglo XI)
 

Versión en castellano de Un poema cada día
 

Decidme, ¡ay hermanitas!,
¡cómo contener mi mal!
Sin el amado no viviré:
¿adónde iré a buscarlo?

jueves, 16 de febrero de 2012

Aquel monte arriba va

         El estado pastoril o arcádico, Thomas Cole (18o1-1848)

 Aquel monte arriba va
un pastorcillo llorando;
de tanto como lloraba
el gabán lleva mojado.
Si me muero de este mal,
no me entierren en sagrado;
háganlo en un praderío
donde no pase ganado;
dejen mi cabello fuera,
bien peinado, y bien rizado,
para que diga quien pase:
«Aquí murió el desgraciado».
Por allí pasan tres damas,
todas tres pasan llorando.
Una dijo: «¡Adiós, mi primo!».
Otra dijo: «¡Adiós, mi hermano!».
La más chiquita de todas
dijo: «¡Adiós, mi enamorado!».

Anónimo
(Siglo XV)

martes, 13 de diciembre de 2011

Abenámar, Abenámar

...                   Granada,  Joaquín Sorolla (1863-1923)

Abenámar, Abenámar,
moro de la morería,
el día que tú naciste
grandes señales había:
estaba la mar en calma,
la luna estaba crecida.
Moro que en tal signo nace,
no debe decir mentira.
Allí respondiera el moro,
bien oiréis lo que diría:
Yo te la diré, señor,
aunque me cueste la vida,
porque soy hijo de un moro
y una cristiana cautiva;
siendo yo niño y muchacho
mi madre me lo decía,
que mentira no dijese,
que era grande villanía.
Por tanto, pregunta, rey,
que la verdad te diría.
Yo te agradezco, Abenámar,
aquesta tu cortesía.
¿Qué castillos son aquellos?
¡Altos son y relucían!
El Alhambra era, señor,
y la otra la mezquita;
los otros los Alijares,
labrados a maravilla.
El moro que los labraba
cien doblas cobraba al día,
y el día que no los labra
otras tantas se perdía.
El otro es Generalife,
huerta que par no tenía;
el otro Torres Bermejas,
castillo de gran valía. 
Allí habló el rey don Juan,
bien oiréis lo que decía:
Si tú quisieses, Granada,
contigo me casaría;
darete en arras y dote
a Córdoba y a Sevilla.
Casada soy, rey don Juan,
casada soy, que no viuda;
el moro que a mí me tiene
muy grande bien me quería."

Anónimo
(Siglo XV)

martes, 29 de noviembre de 2011

Rey don Sancho, Rey don Sancho

"¡Rey don Sancho, Rey don Sancho,
no digas que no te aviso,
que de dentro de Zamora
un alevoso ha salido!
Llámase Vellido Dolfos,
hijo de Dolfos Vellido;
cuatro traiciones ha hecho,
y con esta serán cinco.
Si gran traidor fue el padre,
mayor traidor es el hijo."
Gritos dan en el real,
a don Sancho han mal herido;
muerto le ha Vellido Dolfos,
gran traición ha cometido.
Desque le tuviera muerto,
metiose por un postigo;
por las calles de Zamora,
va dando voces y gritos:
"Tiempo era, doña Urraca,
de cumplir lo prometido."

Anónimo
(Siglo XV)

Joaquín Díaz, eminente folclorista, ha realizado esta bellísima versión cantada del romance. Os invitamos a escucharla.


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Quantas sabedes amar amigo


Detalle de una miniatura de las Cantigas de Santa María (s. XIII), con dos músicos tocando la zummara

Quantas sabedes amar amigo
treides comig' a lo mar de Vigo,
....e bannar-nos emos nas ondas.

Quantas sabedes amar amado
treides comig' a lo mar levado,
....e bannar-nos emos nas ondas.

Treides comig' a lo mar de Vigo,
e veeremo-lo meu amigo,
....e bannar-nos emos nas ondas.

Treides comig' a lo mar levado,
e veeremo-lo meu amado,
....e bannar-nos emos nas ondas.

Martín Codax
(Siglos XIII-XIV)

Versión en castellano de Un poema cada día

Cuantas sabéis amar a amigo
venid conmigo al mar de Vigo,
...y nos bañaremos en las olas.

Cuantas sabéis amar a amado
venid conmigo al mar agitado,
...y nos bañaremos en las olas.

Venid conmigo al mar de Vigo,
y veremos a mi amigo,
...y nos bañaremos en las olas.

Venid conmigo al mar agitado,
y veremos a mi amado,
...y nos bañaremos en las olas.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Tanto amare, tanto amare

En el patio, Frederick Arthur Bridgam (1847-1928)

¡Tanto amare, tanto amare,
habib, tanto amare!
Enfermaron olios nidios
e dolen tan male.

Anónimo
(Siglo XI)

Versión en castellano de Un poema cada día

¡Tanto amar, tanto amar,
amigo, tanto amar!
Enfermaron mis ojos brillantes
y duelen tanto.

martes, 8 de noviembre de 2011

Que no me desnudéis

-Que no me desnudéis,
amores de mi vida,
que no me desnudéis,
que yo me iré en camisa.

-Entrastes, mi señora,
en el huerto ajeno,
cogistes tres pericas
del peral del medio:
dejaredes la prenda
de amor verdadero.
-Que no me desnudéis,
que yo me iré en camisa.

Anónimo
(Siglo XV)

domingo, 12 de diciembre de 2010

Romance del Conde Olinos

Madrugaba el Conde Olinos,
mañanitas de San Juan,
a dar agua a su caballo
a las orillas del mar.
Mientras el caballo bebe,
se oye un hermoso cantar;
las aves que iban volando
se paraban a escuchar.
Desde las torres más altas
la Reina le oyó cantar.
–Mira, hija, cómo canta
la sirenita del mar.
–No es la sirenita, madre,
que ésta tiene otro cantar;
es la voz del Conde Olinos
que por mí penando está.
–Si es la voz del Conde Olinos
yo le mandaré matar;
que para casar contigo
le falta sangre real.
–No le mande matar, madre,
no le mande usted matar;
que si mata al Conde Olinos
a mí la muerte me da.
Guardias mandaba la Reina
al Conde Olinos buscar,
que le maten a lanzadas
y echen su cuerpo a la mar.
La infantina, con gran pena,
no cesaba de llorar.
Él murió a la media noche
y ella, a los gallos cantar.

Anónimo
(Siglo XV)

jueves, 9 de diciembre de 2010

Romance del enamorado y la muerte

Un sueño soñaba anoche,
soñito del alma mía,
soñaba con mis amores
que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora tan blanca
muy más que la nieve fría.
–¿Por dónde has entrado, amor?
¿Cómo has entrado, mi vida?
Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.
–No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía.
–¡Ay, Muerte tan rigurosa,
déjame vivir un día!
Un día no puede ser,
una hora tienes de vida.
Muy de prisa se calzaba,
más deprisa se vestía;
ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
–Ábreme la puerta, Blanca,
ábreme la puerta, niña.
–¿Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio
mi madre no está dormida.
–Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás, querida;
la Muerte me está buscando,
junto a ti, vida sería.
–Vete bajo la ventana
donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare
mis trenzas añadiría.
La fina seda se rompe;
la Muerte que allí venía:
–Vamos, el enamorado,
que la hora ya está cumplida.

Anónimo
(Siglo XV)

jueves, 2 de diciembre de 2010

Yo me amaba una señora

Yo me amaba una señora
que en el mundo no hay su par.
Las facciones que ella tiene
yo vos las quiero contar:
tal tenía la su cara
como rosa en el rosal:
las cejas puestas con arco,
color de fino contray;
los sus ojos tenía garzos,
parecen de un gavilán;
la nariz afiladica
como hecha de metal;
los labios de la su boca
como un fino coral;
los dientes tiene muy blancos,
menudos como la sal;
parece la su garganta
cuello de garza real;
los pechos los tenía tales
que es maravilla mirar...
y contemplando su cuerpo
el día viera asomar.

Anónimo
(Siglo XV)

viernes, 29 de octubre de 2010

Morena me llaman

Morena me llaman,
yo blanca nací:
de pasear galana
mi color perdí.
Morena me llama
el hijo del rey,
si otra vez me llama
yo me voy con él.
–Dime a mí, galana,
si quieres venir.
–Los velos tengo fuertes,
no puedo venir.
Morena me llaman,
yo blanca nací:
el sol del verano
a mí me hizo así.

Anónimo
(Siglo XV)

jueves, 28 de octubre de 2010

Mucho pica el sol

Mucho pica el sol:
más pica el amor.

Mucho pica el sol
con flechas de fuego;
más pica el amor,
que hiere más recio.

Mucho pica el sol:
más pica el amor.

Anónimo
(Siglo XV)

miércoles, 27 de octubre de 2010

Con qué la lavaré

¿Con qué la lavaré,
la flor de la mi cara?

¿Con qué la lavaré,
que vivo mal penada?

Lávanse las casadas
con agua de limones.
Lávome yo, cuitada,
con penas y dolores.

¿Con qué la lavaré,
la flor de la mi cara?

¿Con qué la lavaré,
que vivo mal penada?

Lávanse las galanas
con agua de limones.
Lávome yo, cuitada,
con ansias y pasiones.

Anónimo
(Siglo XV)


martes, 26 de octubre de 2010

Abaja los ojos, casada

Abaja los ojos, casada;
no mates a quien te miraba.

Casada, pechos hermosos,
abaja tus ojos graciosos:
no mates a quien te miraba.

Abaja los ojos, casada;
no mates a quien te miraba.

Anónimo
(Siglo XV)

lunes, 25 de octubre de 2010

Perdida traigo la color

Perdida traigo la color:
todos dicen que lo he de amor.

Viniendo de la romería
encontré a mi buen amor;
pidiérame tres besicos:
luego perdí la color.
Dicen a mí que lo he de amor.

Perdida traigo la color:
todos me dicen que lo he de amor.

Anónimo
(Siglo XV)

viernes, 22 de octubre de 2010

Dentro en el vergel

Dentro en el vergel
moriré.
Dentro en el rosal
matarme han.

Yo me iba, madre,
las rosas coger;
hallé mis amores
dentro en el vergel.

Dentro en el vergel
moriré.
Dentro en el rosal
matarme han.

Anónimo
(Siglo XV)

miércoles, 20 de octubre de 2010

Ai flores, ai flores do verde pinho

Ai flores, ai flores do verde pinho,
se sabedes novas do meu amigo?
Ai, Deus, e u é?

Ai flores, ai flores do verde ramo,
se sabedes novas do meu amado?
Ai, Deus, e u é?

Se sabedes novas do meu amigo,
aquel que mentiu do que pôs comigo?
Ai, Deus, e u é?

Se sabedes novas do meu amado,
aquel que mentiu do que a mi á jurado?
Ai, Deus, e u é?

Vós me preguntades polo voss' amigo,
e eu ben vos digo que é sã' e vivo.
Ai, Deus, e u é?

Vós me preguntades polo voss' amado,
e eu ben vos digo que é viv' e são.
Ai, Deus, e u é?

E eu ben vos digo que é sã' e vivo
e seerá vosc' ant' o prazo saido.
Ai, Deus, e u é?

E eu ben vos digo que é viv' e são
e seerá vosc' ant' o prazo passado.
Ai, Deus, e u é?

Rey Don Denís
(1261-1325)

Versión en castellano de Un poema cada día


–Ay flores, ay flores del verde pino,
¿sabéis nuevas de mi amigo?
Ay, Dios, ¿dónde está?

Ay flores, ay flores del verde ramo,
¿sabéis nuevas de mi amado?
Ay, Dios, ¿dónde está?

¿Sabéis nuevas de mi amigo,
aquel que mintió en lo que acordó conmigo?
Ay, Dios, ¿dónde está?

¿Sabéis nuevas de mi amado,
aquél que mintió en lo que me ha jurado?
Ay, Dios, ¿dónde está?

–Vos me preguntáis por vuestro amigo,
y yo bien os digo que está sano y vivo.
Ay, Dios, ¿dónde está?

Vos me preguntáis por vuestro amado,
y yo bien os digo que está vivo y sano.

Ay, Dios, ¿dónde está?

Y yo bien os digo que está sano y vivo
y estará con vos antes del plazo salido.

Ay, Dios, ¿dónde está?

Y yo  bien os digo que está vivo y sano
y estará con vos antes del plazo pasado.

Ay, Dios, ¿dónde está?
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...