Procuraré no emplear palabras redondas
verbigracia belleza libertad tu luz
Demasiado grandes / que esperen//
Más urgente se me hace decir
anoche conté con el cuerpo
los trecientos dedos
de tu mano.
Carmen Camacho
(Alcaudete, Jaén, 1976)
Aquí está el poema diario que utilizamos para ir fortaleciendo la inteligencia y la sensibilidad de nuestros alumnos. Si alguien encuentra un bálsamo o un revulsivo en esta diaria medicina, bienvenido sea.
jueves, 28 de enero de 2010
miércoles, 27 de enero de 2010
El horimento bajo el firmazonte
…La farandolina en la lejantaña de la montanía
El horimento bajo el firmazonte…
.........................................................................Vicente HUIDOBRO
¡Democrad! ¡Libertacia! ¡Puebla el vivo!
¡No dictaremos más admitidores!
Pro lometemos, samas y deñores,
nuestro satierno va a gobisfacerles.
Firmaremos la gaz, no habrá más perra,
zaperán juntos el queón y el lordero,
y quieto promerer y lo promero,
vamos a felicirles muy hacerles.
(Y el horimento bajo el firmazonte,
o el firmazonte bajo el horimento
-ye ca no sé-, brillaba, grona y aro).
-Que se me raiga un cayo si les miento:
fumos soertes, y, mo lás pimportante,
¡blasamos hiempre claro!
Carmen Jodra
(Las moras agraces, 1999)
El horimento bajo el firmazonte…
.........................................................................Vicente HUIDOBRO
¡Democrad! ¡Libertacia! ¡Puebla el vivo!
¡No dictaremos más admitidores!
Pro lometemos, samas y deñores,
nuestro satierno va a gobisfacerles.
Firmaremos la gaz, no habrá más perra,
zaperán juntos el queón y el lordero,
y quieto promerer y lo promero,
vamos a felicirles muy hacerles.
(Y el horimento bajo el firmazonte,
o el firmazonte bajo el horimento
-ye ca no sé-, brillaba, grona y aro).
-Que se me raiga un cayo si les miento:
fumos soertes, y, mo lás pimportante,
¡blasamos hiempre claro!
Carmen Jodra
(Las moras agraces, 1999)
lunes, 25 de enero de 2010
Bolboreta non son
............................................A Mónica León Pichel
A roupa contra a pedra,
o xabón contra a roupa,
a chuvia contra o tellado do lavadoiro,
e no medio da chuvia miras as mans
abertas coma dúas ás arrugadas, moi limpas.
Pero ti non es unha bolboreta,
non se che vai coa auga a fariña das ás,
ti pódeste mollar.
Luz Pichel
(Casa Pechada, 2006)
Versión en castellano
La ropa contra la piedra,
el jabón contra la ropa,
la lluvia contra el tejado del lavadero,
y en medio de la lluvia miras las manos
abiertas como dos alas arrugadas, muy limpias.
Pero tú no eres una mariposa,
no se te va con el agua la harina de las alas,
tú te puedes mojar.
[Traducción propia]
A roupa contra a pedra,
o xabón contra a roupa,
a chuvia contra o tellado do lavadoiro,
e no medio da chuvia miras as mans
abertas coma dúas ás arrugadas, moi limpas.
Pero ti non es unha bolboreta,
non se che vai coa auga a fariña das ás,
ti pódeste mollar.
Luz Pichel
(Casa Pechada, 2006)
Versión en castellano
La ropa contra la piedra,
el jabón contra la ropa,
la lluvia contra el tejado del lavadero,
y en medio de la lluvia miras las manos
abiertas como dos alas arrugadas, muy limpias.
Pero tú no eres una mariposa,
no se te va con el agua la harina de las alas,
tú te puedes mojar.
[Traducción propia]
viernes, 22 de enero de 2010
Sonatina
...La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
...El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
...¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz,
o en el rey de las islas de las Rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?
...¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
...Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.
...¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.
...¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida.)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
(La princesa está pálida. La princesa está triste.)
más brillante que el alba, más hermoso que Abril!
...«Calla, calla, princesa —dice el hada madrina—;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor».
Rubén Darío
(Prosas profanas, 1896)
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
...El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
...¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz,
o en el rey de las islas de las Rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?
...¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
...Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.
...¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.
...¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste. La princesa está pálida.)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
(La princesa está pálida. La princesa está triste.)
más brillante que el alba, más hermoso que Abril!
...«Calla, calla, princesa —dice el hada madrina—;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor».
Rubén Darío
(Prosas profanas, 1896)
jueves, 21 de enero de 2010
Poema LXX
Éstas son mis alegrías: las he contado, y creo que no falta ninguna. Llévalas todas a cantar en tus noches, o a perderse en tus mares, o a morir en tus labios.
Éstas son mis tristezas. Contarlas no he podido, pero sé que me siguen fielmente. Llévalas a todas a abonar tu tierra, a ser la levadura de tu pan, la leña de tu lumbre.
Ésta soy yo: fundida con mi sombra, entera y sin rezagos. Llévame a tu corazón, que peso poco y no tengo otra almohada ni otro sueño.
Dulce María Loynaz
(Poemas sin nombre, 1958)
Éstas son mis tristezas. Contarlas no he podido, pero sé que me siguen fielmente. Llévalas a todas a abonar tu tierra, a ser la levadura de tu pan, la leña de tu lumbre.
Ésta soy yo: fundida con mi sombra, entera y sin rezagos. Llévame a tu corazón, que peso poco y no tengo otra almohada ni otro sueño.
Dulce María Loynaz
(Poemas sin nombre, 1958)
miércoles, 20 de enero de 2010
Polos teus ollos quen pasóu, amiga
Polos teus ollos quen pasóu, amiga,
deixóu unha ollada de amore perdida.
Nos ollos teus.
Deixóu de amore perdida unha ollada
polos teus ollos quen pasóu, amada.
Nos ollos teus.
Cinza levás nos ollos, amiga,
daquela ollada de amore perdida.
Nos ollos teus.
Borrallo nos ollos levás, amada,
que non miraches a quen te ollaba.
Nos ollos teus.
Álvaro Cunqueiro
(Cantiga nova que se chama riveira, 1933)
Versión en castellano
Por tus ojos quien pasó, amiga,
dejó una mirada de amor perdida.
En tus ojos.
Dejó de amor perdida una mirada
por tus ojos quien pasó, amada.
En tus ojos.
Ceniza llevas en los ojos, amiga,
de aquella mirada de amor perdida.
En tus ojos.
Rescoldo en los ojos llevas, amada,
que no miraste a quien te miraba.
En tus ojos.
[Traducción propia]
deixóu unha ollada de amore perdida.
Nos ollos teus.
Deixóu de amore perdida unha ollada
polos teus ollos quen pasóu, amada.
Nos ollos teus.
Cinza levás nos ollos, amiga,
daquela ollada de amore perdida.
Nos ollos teus.
Borrallo nos ollos levás, amada,
que non miraches a quen te ollaba.
Nos ollos teus.
Álvaro Cunqueiro
(Cantiga nova que se chama riveira, 1933)
Versión en castellano
Por tus ojos quien pasó, amiga,
dejó una mirada de amor perdida.
En tus ojos.
Dejó de amor perdida una mirada
por tus ojos quien pasó, amada.
En tus ojos.
Ceniza llevas en los ojos, amiga,
de aquella mirada de amor perdida.
En tus ojos.
Rescoldo en los ojos llevas, amada,
que no miraste a quien te miraba.
En tus ojos.
[Traducción propia]
sábado, 16 de enero de 2010
Los novios
Tendidos en la yerba
una muchacha y un muchacho.
Comen naranjas, cambian besos
como las olas cambian sus espumas.
Tendidos en la playa
una muchacha y un muchacho.
Comen limones, cambian besos
como las nubes cambian espumas.
Tendidos bajo tierra
una muchacha y un muchacho.
No dicen nada, no se besan,
cambian silencio por silencio.
Octavio Paz
(Libertad bajo palabra, 1935-1957)
una muchacha y un muchacho.
Comen naranjas, cambian besos
como las olas cambian sus espumas.
Tendidos en la playa
una muchacha y un muchacho.
Comen limones, cambian besos
como las nubes cambian espumas.
Tendidos bajo tierra
una muchacha y un muchacho.
No dicen nada, no se besan,
cambian silencio por silencio.
Octavio Paz
(Libertad bajo palabra, 1935-1957)
viernes, 15 de enero de 2010
De profundis clamavi
J'implore ta pitié, Toi, l'unique que j'aime,
Du fond du gouffre obscur où mon coeur est tombé.
C'est un univers morne à l'horizon plombé,
Où nagent dans la nuit l'horreur et le blasphème;
Un soleil sans chaleur plane au-dessus six mois,
Et les six autres mois la nuit couvre la terre;
C'est un pays plus nu que la terre polaire;
–Ni bêtes, ni ruisseaux, ni verdure, ni bois!
Or il n'est pas d'horreur au monde qui surpasse
La froide cruauté de ce soleil de glace
Et cette immense nuit semblable au vieux Chaos;
Je jalouse le sort des plus vils animaux
Qui peuvent se plonger dans un sommeil stupide,
Tant l'écheveau du temps lentement se dévide!
Charles Baudelaire
(Les Fleurs du mal, 1857)
Versión en castellano de Un poema cada día
Te imploro piedad, a Ti, la única a quien amo,
Desde el abismo oscuro donde mi corazón ha caído.
Es un universo triste de horizonte plomizo,
Donde nadan en la noche el horror y la blasfemia;
Un sol gélido se eleva allí durante seis meses;
Y los otros seis meses la noche cubre la tierra;
Es una región más yerma que la tierra polar;
¡Ni bestias, ni arroyos, ni verdura, ni bosques!
Pues no hay horror en el mundo que supere
La fría crueldad de este sol de hielo
Y esta inmensa noche semejante al viejo Caos;
Envidio la suerte de los animales más viles
Que pueden sumirse en un sueño estúpido,
¡Tan lenta se devana la madeja del tiempo!
Du fond du gouffre obscur où mon coeur est tombé.
C'est un univers morne à l'horizon plombé,
Où nagent dans la nuit l'horreur et le blasphème;
Un soleil sans chaleur plane au-dessus six mois,
Et les six autres mois la nuit couvre la terre;
C'est un pays plus nu que la terre polaire;
–Ni bêtes, ni ruisseaux, ni verdure, ni bois!
Or il n'est pas d'horreur au monde qui surpasse
La froide cruauté de ce soleil de glace
Et cette immense nuit semblable au vieux Chaos;
Je jalouse le sort des plus vils animaux
Qui peuvent se plonger dans un sommeil stupide,
Tant l'écheveau du temps lentement se dévide!
Charles Baudelaire
(Les Fleurs du mal, 1857)
Versión en castellano de Un poema cada día
Te imploro piedad, a Ti, la única a quien amo,
Desde el abismo oscuro donde mi corazón ha caído.
Es un universo triste de horizonte plomizo,
Donde nadan en la noche el horror y la blasfemia;
Un sol gélido se eleva allí durante seis meses;
Y los otros seis meses la noche cubre la tierra;
Es una región más yerma que la tierra polar;
¡Ni bestias, ni arroyos, ni verdura, ni bosques!
Pues no hay horror en el mundo que supere
La fría crueldad de este sol de hielo
Y esta inmensa noche semejante al viejo Caos;
Envidio la suerte de los animales más viles
Que pueden sumirse en un sueño estúpido,
¡Tan lenta se devana la madeja del tiempo!
martes, 12 de enero de 2010
Por lo visto
Por lo visto es posible declararse hombre.
Por lo visto es posible decir no.
De una vez y en la calle, de una vez, por todos
y por todas las veces en que no pudimos.
Importa por lo visto el hecho de estar vivo.
Importa por lo visto que hasta la injusta fuerza
necesite, suponga nuestras vidas, esos actos mínimos
a diario cumplidos en la calle por todos.
Y será preciso no olvidar la lección:
saber, a cada instante, que en el gesto que hacemos
hay un arma escondida, saber que estamos vivos
aún. Y que la vida
todavía es posible, por lo visto.
Jaime Gil de Biedma
(Compañeros de viaje, 1959)
Por lo visto es posible decir no.
De una vez y en la calle, de una vez, por todos
y por todas las veces en que no pudimos.
Importa por lo visto el hecho de estar vivo.
Importa por lo visto que hasta la injusta fuerza
necesite, suponga nuestras vidas, esos actos mínimos
a diario cumplidos en la calle por todos.
Y será preciso no olvidar la lección:
saber, a cada instante, que en el gesto que hacemos
hay un arma escondida, saber que estamos vivos
aún. Y que la vida
todavía es posible, por lo visto.
Jaime Gil de Biedma
(Compañeros de viaje, 1959)
sábado, 9 de enero de 2010
Después de la noticia de su muerte
Aun más que en sus poemas, en las breves
cartas que me escribiera
se retrataba esa reserva suya
voluntariosa, y a la vez atenta.
Y gusté de algo raro en nuestro tiempo,
que es la virtud –clásicamente bella-
de soportar la injuria de los años
con dignidad y fuerza.
Tras sus últimos versos, en vida releídos,
para él, por nosotros, una vejez serena
imaginé de luminosos días
bajo un cielo de México, claro como el de Grecia.
El sueño que él soñó en su juventud
y mi sueño de hablarle, antes de que muriera,
viven vida inmortal en el espíritu
de esa palabra impresa.
Su poesía, con la edad haciéndose
más hermosa, más seca;
mi pena resumida en un título de libro:
Desolación de la Quimera.
Jaime Gil de Biedma
(Moralidades, 1966)
cartas que me escribiera
se retrataba esa reserva suya
voluntariosa, y a la vez atenta.
Y gusté de algo raro en nuestro tiempo,
que es la virtud –clásicamente bella-
de soportar la injuria de los años
con dignidad y fuerza.
Tras sus últimos versos, en vida releídos,
para él, por nosotros, una vejez serena
imaginé de luminosos días
bajo un cielo de México, claro como el de Grecia.
El sueño que él soñó en su juventud
y mi sueño de hablarle, antes de que muriera,
viven vida inmortal en el espíritu
de esa palabra impresa.
Su poesía, con la edad haciéndose
más hermosa, más seca;
mi pena resumida en un título de libro:
Desolación de la Quimera.
Jaime Gil de Biedma
(Moralidades, 1966)
jueves, 7 de enero de 2010
Nevada nocturna
Horas dormidas en un mundo leve
De silencio, reposo, confianza.
Ningún rumor a revolver se atreve.
La matutina claridad avanza.
Sorpresa al despertar. Silencio: nieve.
Jorge Guillén
(Homenaje, 1967)
De silencio, reposo, confianza.
Ningún rumor a revolver se atreve.
La matutina claridad avanza.
Sorpresa al despertar. Silencio: nieve.
Jorge Guillén
(Homenaje, 1967)
martes, 29 de diciembre de 2009
De invierno
Invierno 1882, Francesc Mariera (1882)
En invernales horas, mirad a Carolina.
Medio apelotonada, descansa en el sillón,
envuelta con su abrigo de marta cibelina
y no lejos del fuego que brilla en el salón.
El fino angora blanco, junto a ella se reclina,
rozando con su hocico la falda de Alençón,
no lejos de las jarras de porcelana china
que medio oculta un biombo de seda del Japón.
Con sus sutiles filtros la invade un dulce sueño;
entro, sin hacer ruido; dejo mi abrigo gris;
voy a besar su rostro, rosado y halagüeño
como una rosa roja que fuera flor de lis.
Abre los ojos, mírame con su mirar risueño,
y en tanto cae la nieve del cielo de París.
Rubén Darío
(Azul, 1888)
En invernales horas, mirad a Carolina.
Medio apelotonada, descansa en el sillón,
envuelta con su abrigo de marta cibelina
y no lejos del fuego que brilla en el salón.
El fino angora blanco, junto a ella se reclina,
rozando con su hocico la falda de Alençón,
no lejos de las jarras de porcelana china
que medio oculta un biombo de seda del Japón.
Con sus sutiles filtros la invade un dulce sueño;
entro, sin hacer ruido; dejo mi abrigo gris;
voy a besar su rostro, rosado y halagüeño
como una rosa roja que fuera flor de lis.
Abre los ojos, mírame con su mirar risueño,
y en tanto cae la nieve del cielo de París.
Rubén Darío
(Azul, 1888)
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Los fantasmas de Lisboa
Dónde estará el pasado que tuvimos
el pasado que tuve entre tus brazos
En la calle resuenan nuestros pasos
pero no estamos: nos desvanecimos
Dónde estarán los besos que nos dimos
la tristeza tan dulce de los fados
tus promesas tus llantos mis enfados
nuestros cuerpos que un día compartimos
Asustados los nuevos ocupantes
de nuestro cuarto en el hotel escuchan
la risa de personas que se duchan
Como los personajes de Pessoa
somos almas sin cuerpo: dos amantes
que penan en las noches de Lisboa.
Óscar Hahn
(Apariciones profanas, 2002)
el pasado que tuve entre tus brazos
En la calle resuenan nuestros pasos
pero no estamos: nos desvanecimos
Dónde estarán los besos que nos dimos
la tristeza tan dulce de los fados
tus promesas tus llantos mis enfados
nuestros cuerpos que un día compartimos
Asustados los nuevos ocupantes
de nuestro cuarto en el hotel escuchan
la risa de personas que se duchan
Como los personajes de Pessoa
somos almas sin cuerpo: dos amantes
que penan en las noches de Lisboa.
Óscar Hahn
(Apariciones profanas, 2002)
martes, 22 de diciembre de 2009
Cómo han de ser tus ojos
Mujer… no tendré un beso de niño para ti,
ni de viejo, ni de sátiro…
cuando vengas no besaré tus mejillas
ni tu frente, ni tus labios.
Pondré mi boca en los pliegues
recogidos de tus párpados
y beberé el agua clara
que suba a tus ojos claros.
Trae unos ojos azules, mujer,
trae unos ojos azules, de un azul tranquilo y claro
que tengo sed…
sed de peregrino cansado
de muchas jornadas duras
por caminos solitarios
y quiero
llevar mis labios
al agua clara y tranquila
de un remanso
que refleje
un cielo tranquilo y claro.
León Felipe
(Versos y oraciones de caminante, 1920-1930)
ni de viejo, ni de sátiro…
cuando vengas no besaré tus mejillas
ni tu frente, ni tus labios.
Pondré mi boca en los pliegues
recogidos de tus párpados
y beberé el agua clara
que suba a tus ojos claros.
Trae unos ojos azules, mujer,
trae unos ojos azules, de un azul tranquilo y claro
que tengo sed…
sed de peregrino cansado
de muchas jornadas duras
por caminos solitarios
y quiero
llevar mis labios
al agua clara y tranquila
de un remanso
que refleje
un cielo tranquilo y claro.
León Felipe
(Versos y oraciones de caminante, 1920-1930)
domingo, 20 de diciembre de 2009
Sol de invierno
....Es mediodía. Un parque.
Invierno. Blancas sendas;
simétricos montículos
y ramas esqueléticas.
....Bajo el invernadero,
naranjos en maceta,
y en su tonel, pintado
de verde, la palmera.
....Un viejecillo dice,
para su capa vieja:
"¡El sol, esta hermosura
de sol!..." Los niños juegan.
....El agua de la fuente
resbala, corre y sueña
lamiendo, casi muda,
la verdinosa piedra.
Antonio Machado
(Soledades, galerías y otros poemas, 1907)
Invierno. Blancas sendas;
simétricos montículos
y ramas esqueléticas.
....Bajo el invernadero,
naranjos en maceta,
y en su tonel, pintado
de verde, la palmera.
....Un viejecillo dice,
para su capa vieja:
"¡El sol, esta hermosura
de sol!..." Los niños juegan.
....El agua de la fuente
resbala, corre y sueña
lamiendo, casi muda,
la verdinosa piedra.
Antonio Machado
(Soledades, galerías y otros poemas, 1907)
viernes, 18 de diciembre de 2009
Estados de ánimo
.........................................A veces me siento
........................................como un águila en el aire.
.................................................(Pablo Milanés)
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
Mario Benedetti
(El amor, las mujeres y la vida, 1995)
........................................como un águila en el aire.
.................................................(Pablo Milanés)
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.
Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.
A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
Mario Benedetti
(El amor, las mujeres y la vida, 1995)
lunes, 14 de diciembre de 2009
Alegría
Llegué por el dolor a la alegría.
Supe por el dolor que el alma existe.
Por el dolor, allá en mi reino triste,
un misterioso sol amanecía.
Era alegría la mañana fría
y el viento loco y cálido que embiste.
( Alma que verdes primaveras viste
maravillosamente se rompía. )
Así la siento más. Al cielo apunto
y me responde cuando le pregunto
con dolor tras dolor para mi herida.
Y mientras se ilumina mi cabeza
ruego por el que he sido en la tristeza
a las divinidades de la vida.
José Hierro
(Alegría, 1947)
Supe por el dolor que el alma existe.
Por el dolor, allá en mi reino triste,
un misterioso sol amanecía.
Era alegría la mañana fría
y el viento loco y cálido que embiste.
( Alma que verdes primaveras viste
maravillosamente se rompía. )
Así la siento más. Al cielo apunto
y me responde cuando le pregunto
con dolor tras dolor para mi herida.
Y mientras se ilumina mi cabeza
ruego por el que he sido en la tristeza
a las divinidades de la vida.
José Hierro
(Alegría, 1947)
domingo, 13 de diciembre de 2009
Saber sin estudiar
Admiróse un portugués
de ver que en su tierna infancia
todos los niños en Francia
supiesen hablar francés.
«Arte diabólica es»,
dijo, torciendo el mostacho,
«que para hablar en gabacho
un hidalgo en Portugal
llega a viejo, y lo habla mal;
y aquí lo parla un muchacho».
Nicolás Fernández de Moratín
(Siglo XVIII)
de ver que en su tierna infancia
todos los niños en Francia
supiesen hablar francés.
«Arte diabólica es»,
dijo, torciendo el mostacho,
«que para hablar en gabacho
un hidalgo en Portugal
llega a viejo, y lo habla mal;
y aquí lo parla un muchacho».
Nicolás Fernández de Moratín
(Siglo XVIII)
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Rima XVII
....Hoy la tierra y los cielos me sonríen,
hoy llega al fondo de mi alma el sol,
hoy la he visto..., la he visto y me ha mirado...
¡Hoy creo en Dios!
Gustavo Adolfo Bécquer
(Rimas, 1871)
hoy llega al fondo de mi alma el sol,
hoy la he visto..., la he visto y me ha mirado...
¡Hoy creo en Dios!
Gustavo Adolfo Bécquer
(Rimas, 1871)
jueves, 3 de diciembre de 2009
Estábame yo en mi estudio
Estábame yo en mi estudio
estudiando la lición,
y acordéme de mis amores:
no podía estudiar, non.
Anónimo
(Siglo XV)
* Lición: Lección.
estudiando la lición,
y acordéme de mis amores:
no podía estudiar, non.
Anónimo
(Siglo XV)
* Lición: Lección.
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