............Tal coma as nubes
............que leva o vento,
i agora asombran, i agora alegran
os espacios inmensos do ceo,
............así as ideas
............loucas que eu teño,
as imaxes de múltiples formas
de estrañas feituras, de cores incertos,
............agora asombran,
............agora acraran,
o fondo sin fondo do meu pensamento.
Rosalía de Castro
(Follas novas, 1880)
Versión en castellano de Un poema cada día
.............Tal como las nubes
.............que lleva el viento,
y ahora asombran, y ahora alegran
los espacios inmensos del cielo,
.............así las ideas
.............locas que yo tengo,
las imágenes de múltiples formas
de extrañas hechuras, de colores inciertos,
.............ahora asombran,
.............ahora aclaran,
el fondo sin fondo de mi pensamiento.
Aquí está el poema diario que utilizamos para ir fortaleciendo la inteligencia y la sensibilidad de nuestros alumnos. Si alguien encuentra un bálsamo o un revulsivo en esta diaria medicina, bienvenido sea.
jueves, 28 de abril de 2011
lunes, 25 de abril de 2011
Oscuridad hermosa
Anoche te he tocado y te he sentido
sin que mi mano huyera más allá de mi mano,
sin que mi cuerpo huyera, ni mi oído:
de un modo casi humano
te he sentido.
Palpitante,
no sé si como sangre o como nube
errante,
por mi casa, en puntillas, oscuridad que sube,
oscuridad que baja, corriste, centelleante.
Corriste por mi casa de madera,
sus ventanas abriste
y te sentí latir la noche entera,
hija de los abismos, silenciosa,
guerrera, tan terrible, tan hermosa
que todo cuanto existe,
para mí, sin tu llama, no existiera.
Gonzalo Rojas
(El alumbrado, 1986)
sin que mi mano huyera más allá de mi mano,
sin que mi cuerpo huyera, ni mi oído:
de un modo casi humano
te he sentido.
Palpitante,
no sé si como sangre o como nube
errante,
por mi casa, en puntillas, oscuridad que sube,
oscuridad que baja, corriste, centelleante.
Corriste por mi casa de madera,
sus ventanas abriste
y te sentí latir la noche entera,
hija de los abismos, silenciosa,
guerrera, tan terrible, tan hermosa
que todo cuanto existe,
para mí, sin tu llama, no existiera.
Gonzalo Rojas
(El alumbrado, 1986)
viernes, 15 de abril de 2011
¿Quién menoscaba mis bienes?
¿Quién menoscaba mis bienes?
Desdenes.
¿Y quién aumenta mis duelos?
Los celos.
¿Y quién prueba mi paciencia?
Ausencia.
De este modo, en mi dolencia
ningún remedio me alcanza,
pues me mata la esperanza,
desdenes, celos y ausencia.
¿Quién me causa este dolor?
Amor.
¿Y quién mi gloria repugna?
Fortuna.
¿Y quién consiente en mi duelo?
El cielo.
De este modo, yo recelo
morir deste mal extraño,
pues se aumentan en mi daño
amor, fortuna y el cielo.
¿Quién mejorará mi suerte?
La muerte.
Y el bien de amor, ¿quién le alcanza?
Mudanza.
Y sus males, ¿quién los cura?
Locura.
De ese modo, no es cordura
querer curar la pasión,
cuando los remedios son
muerte, mudanza y locura.
Miguel de Cervantes
(El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha, 1605)
Este poema, incluido por Cervantes en el Quijote, corresponde al capítulo XXVII de la primera parte: el cura y el barbero, que se han adentrado en Sierra Morena en busca de don Quijote, escuchan admirados cantar a Cardenio.
Este poema, incluido por Cervantes en el Quijote, corresponde al capítulo XXVII de la primera parte: el cura y el barbero, que se han adentrado en Sierra Morena en busca de don Quijote, escuchan admirados cantar a Cardenio.
miércoles, 13 de abril de 2011
Es hielo abrasador, es fuego helado

Paisaje con amorcillo, Bartolomeo Schedoni (1578-1615)
...
...Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado;
...es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado;
...es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo;
enfermedad que crece si es curada.
...Este es el niño Amor, este es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!
Francisco de Quevedo
(1580-1645)
lunes, 11 de abril de 2011
L' albatros
Souvent, pour s’amuser, les hommes d’équipage
Prennent des albatros, vastes oiseaux des mers,
Qui suivent, indolents compagnons de voyage,
Le navire glissant sur les gouffres amers.
A peine les ont-ils déposés sur les planches,
Que ces rois de l’azur, maladroits et honteux,
Laissent piteusement leurs grandes ailes blanches
Comme des avirons traîner à côté d’eux.
Ce voyageur ailé, comme il est gauche et veule!
Lui, naguère si beau, qu’il est comique et laid!
L’un agace son bec avec un brûle-gueule,
L’autre mime, en boitant, l’infirme qui volait!
Le Poète est semblable au prince des nuées
Qui hante la tempête et se rit de l’archer;
Exilé sur le sol au milieu des huées,
Ses ailes de géant l’empêchent de marcher.
EL ALBATROS
Prennent des albatros, vastes oiseaux des mers,
Qui suivent, indolents compagnons de voyage,
Le navire glissant sur les gouffres amers.
A peine les ont-ils déposés sur les planches,
Que ces rois de l’azur, maladroits et honteux,
Laissent piteusement leurs grandes ailes blanches
Comme des avirons traîner à côté d’eux.
Ce voyageur ailé, comme il est gauche et veule!
Lui, naguère si beau, qu’il est comique et laid!
L’un agace son bec avec un brûle-gueule,
L’autre mime, en boitant, l’infirme qui volait!
Le Poète est semblable au prince des nuées
Qui hante la tempête et se rit de l’archer;
Exilé sur le sol au milieu des huées,
Ses ailes de géant l’empêchent de marcher.
Charles Baudelaire
(Les fleurs du mal, 1857)
EL ALBATROS
Por divertirse suelen algunos marineros
Cazar albatros, grandes pájaros de los mares,
Que siguen, de su viaje dóciles compañeros,
Hasta amargos abismos el rastro de las naves.
Mas cuando les colocan encima de las tablas,
Los príncipes del cielo, torpes y avergonzados,
Míseros abandonan sus grandes alas blancas
Como si fueran remos colgando en sus costados.
¡Qué cobarde y qué frágil es el viajero alado!
¡Cuán ridículo y feo el que fue tan hermoso!
¡Uno con una pipa su pico ha golpeado!
¡Al inválido imita otro haciéndose el cojo!
Cazar albatros, grandes pájaros de los mares,
Que siguen, de su viaje dóciles compañeros,
Hasta amargos abismos el rastro de las naves.
Mas cuando les colocan encima de las tablas,
Los príncipes del cielo, torpes y avergonzados,
Míseros abandonan sus grandes alas blancas
Como si fueran remos colgando en sus costados.
¡Qué cobarde y qué frágil es el viajero alado!
¡Cuán ridículo y feo el que fue tan hermoso!
¡Uno con una pipa su pico ha golpeado!
¡Al inválido imita otro haciéndose el cojo!
A este rey de las nubes se parece el Poeta:
Desafía al arquero, vive en la tempestad;
Por las burlas cercado, exiliado en la tierra,
Sus alas de gigante le impiden caminar.
Desafía al arquero, vive en la tempestad;
Por las burlas cercado, exiliado en la tierra,
Sus alas de gigante le impiden caminar.
Charles Baudelaire
(Las flores del mal, 1857)
[Traducción de Elisa Martín Ortega, argumentada y contextualizada en su recomendable artículo "Dos poemas de Charles Baudelaire: comentario y traducción", Pliegos de Yuste, nº 9-10, 2009].
viernes, 8 de abril de 2011
Tras arder siempre, nunca consumirme
...Tras arder siempre, nunca consumirme;
y tras siempre llorar, nunca acabarme;
tras tanto caminar, nunca cansarme;
y tras siempre vivir, jamás morirme;
...después de tanto mal, no arrepentirme;
tras tanto engaño, no desengañarme;
después de tantas penas, no alegrarme;
y tras tanto dolor, nunca reírme;
...en tantos laberintos, no perderme,
ni haber, tras tanto olvido, recordado,
¿qué fin alegre puede prometerme?
...Antes muerto estaré que escarmentado:
ya no pienso tratar de defenderme,
sino de ser de veras desdichado.
Francisco de Quevedo
(1580-1645)
y tras siempre llorar, nunca acabarme;
tras tanto caminar, nunca cansarme;
y tras siempre vivir, jamás morirme;
...después de tanto mal, no arrepentirme;
tras tanto engaño, no desengañarme;
después de tantas penas, no alegrarme;
y tras tanto dolor, nunca reírme;
...en tantos laberintos, no perderme,
ni haber, tras tanto olvido, recordado,
¿qué fin alegre puede prometerme?
...Antes muerto estaré que escarmentado:
ya no pienso tratar de defenderme,
sino de ser de veras desdichado.
Francisco de Quevedo
(1580-1645)
lunes, 4 de abril de 2011
Poderoso caballero
El cambista y su mujer (1539), Marinus Van Reymerswaele
Poderoso caballero
es don Dinero.
Madre, yo al oro me humillo;
él es mi amante y mi amado,
pues de puro enamorado,
de continuo anda amarillo;
que pues, doblón o sencillo,
hace todo cuanto quiero,
poderoso caballero
es don Dinero.Nace en las Indias honrado,
donde el mundo le acompaña;
viene a morir en España,
y es en Génova enterrado.
Y pues quien le trae al lado
es hermoso, aunque sea fiero,
poderoso caballero
es don Dinero.
Es galán y es como un oro,
tiene quebrado el color,
persona de gran valor,
tan cristiano como moro.
Pues que da y quita el decoro
y quebranta cualquier fuero,
poderoso caballero
es don Dinero.
Son sus padres principales,
y es de noble descendiente,
porque en las venas de Oriente
todas las sangres son reales;
y pues es quien hace iguales
al duque y al ganadero,
poderoso caballero
es don Dinero.
Mas ¿a quién no maravilla
ver en su gloria sin tasa
que es lo menos de su casa
doña Blanca de Castilla?
Pero, pues da al bajo silla
y al cobarde hace guerrero,
poderoso caballero
es don Dinero.
Sus escudos de armas nobles
son siempre tan principales,
que sin sus escudos reales
no hay escudos de armas dobles;
y pues a los mismos robles
da codicia su minero,
poderoso caballero
es don Dinero.
Por importar en los tratos
y dar tan buenos consejos,
en las casas de los viejos
gatos le guardan de gatos.
Y pues él rompe recatos
y ablanda al juez más severo,
poderoso caballero
es don Dinero.
Y es tanta su majestad
(aunque son sus duelos hartos),
que con haberle hecho cuartos,
no pierde su autoridad;
pero, pues da calidad
al noble y al pordiosero,
poderoso caballero
es don Dinero.
Nunca vi damas ingratas
a su gusto y afición;
que a las caras de un doblón
hacen sus caras baratas;
y pues hace las bravatas
desde una bolsa de cuero,
poderoso caballero
es don Dinero.
Más valen en cualquier tierra
(¡mirad si es harto sagaz!)
sus escudos en la paz
que rodelas en la guerra.
Y pues al pobre le entierra
y hace propio al forastero,
poderoso caballero
es don Dinero.
Francisco de Quevedo
(1580-1645)
jueves, 31 de marzo de 2011
Bien puedo yo pintar una hermosura
...Bien puedo yo pintar una hermosura,
y de otras cinco retratar a Elena;
pues a Filis también, siendo morena,
ángel Lope llamó de nieve pura.
...Bien puedo yo fingir una escultura
que disculpe mi amor, y en dulce vena
convertir a Filene en Filomena,
brillando claras en la sombra escura.
...Mas puede ser que algún lector extrañe
estas musas de amor hiperboleas,
y viéndola después se desengañe.
...Pues si ha de hallar algunas partes feas,
Juana, no quiera Dios que a nadie engañe:
basta que para mí tan linda seas.
Lope de Vega
(1562-1635)
martes, 29 de marzo de 2011
Resuelta en polvo ya, mas siempre hermosa
...Resuelta en polvo ya, mas siempre hermosa,
sin dejarme vivir vive serena
aquella luz, que fue mi gloria y pena,
y me hace guerra, cuando en paz reposa.
...Tan vivo está el jazmín, la pura rosa,
que, blandamente ardiendo en azucena,
me abrasa el alma de memorias llena:
ceniza de su fénix amorosa.
...¡Oh memoria cruel de mis enojos!,
¿qué honor te puede dar mi sentimiento,
en polvo convertidos sus despojos?
...Permíteme callar sólo un momento:
que ya no tienen lágrimas mis ojos,
ni concetos de amor mi pensamiento.
Lope de Vega
(1562-1635)
sin dejarme vivir vive serena
aquella luz, que fue mi gloria y pena,
y me hace guerra, cuando en paz reposa.
...Tan vivo está el jazmín, la pura rosa,
que, blandamente ardiendo en azucena,
me abrasa el alma de memorias llena:
ceniza de su fénix amorosa.
...¡Oh memoria cruel de mis enojos!,
¿qué honor te puede dar mi sentimiento,
en polvo convertidos sus despojos?
...Permíteme callar sólo un momento:
que ya no tienen lágrimas mis ojos,
ni concetos de amor mi pensamiento.
Lope de Vega
(1562-1635)
viernes, 25 de marzo de 2011
Fábula de Polifemo y Galatea (fragmento)
adora, que vio el reino de la espuma.
Galatea es su nombre, y dulce en ella
el terno Venus de sus Gracias suma.
Son una y otra luminosa estrella
lucientes ojos de su blanca pluma:
si roca de cristal no es de Neptuno,
pavón de Venus es, cisne de Juno.
...Purpúreas rosas sobre Galatea
la Alba entre lilios cándidos deshoja:
duda el Amor cuál más su color sea,
o púrpura nevada, o nieve roja.
De su frente la perla es, eritrea,
émula vana. El ciego dios se enoja,
y, condenado su esplendor, la deja
pender en oro al nácar de su oreja.
Luis de Góngora
(1561-1627)
Luis de Góngora
(1561-1627)
jueves, 24 de marzo de 2011
La dulce boca que a gustar convida
...La dulce boca que a gustar convida
un humor entre perlas destilado,
y a no envidiar aquel licor sagrado
que a Júpiter ministra el garzón de Ida,
..
..amantes, no toquéis, si queréis vida;
porque entre un labio y otro colorado
amor está, de su veneno armado,
cual entre flor y flor sierpe escondida.
...No os engañen las rosas que a la Aurora
diréis que, aljofaradas y olorosas
se le cayeron del purpúreo seno;
...manzanas son de Tántalo, y no rosas,
que pronto huyen del que incitan ahora,
y solo del Amor queda el veneno.
Luis de Góngora
(1561-1627)
un humor entre perlas destilado,
y a no envidiar aquel licor sagrado
que a Júpiter ministra el garzón de Ida,
..
..amantes, no toquéis, si queréis vida;
porque entre un labio y otro colorado
amor está, de su veneno armado,
cual entre flor y flor sierpe escondida.
...No os engañen las rosas que a la Aurora
diréis que, aljofaradas y olorosas
se le cayeron del purpúreo seno;
...manzanas son de Tántalo, y no rosas,
que pronto huyen del que incitan ahora,
y solo del Amor queda el veneno.
Luis de Góngora
(1561-1627)
domingo, 20 de marzo de 2011
Rima XLI
....Tú eras el huracán y yo la alta
torre que desafía su poder:
¡tenías que estrellarte o que abatirme!
¡No pudo ser!
....Tú eras el océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén:
¡tenías que romperte o que arrancarme!
¡No pudo ser!
....Hermosa tú, yo altivo: acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder:
la senda estrecha, inevitable el choque...
¡No pudo ser!
Gustavo Adolfo Bécquer
(Rimas, 1871)
torre que desafía su poder:
¡tenías que estrellarte o que abatirme!
¡No pudo ser!
....Tú eras el océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén:
¡tenías que romperte o que arrancarme!
¡No pudo ser!
....Hermosa tú, yo altivo: acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder:
la senda estrecha, inevitable el choque...
¡No pudo ser!
Gustavo Adolfo Bécquer
(Rimas, 1871)
viernes, 18 de marzo de 2011
Le papillon
Naître avec le printemps, mourir avec les roses,
Sur l’aile du zéphyr nager dans un ciel pur,
Balancé sur le sein des fleurs à peine écloses,
S’enivrer de parfums, de lumière et d’azur;
Secouant, jeune encor, la poudre de ses ailes,
S’envoler comme un souffle aux voûtes éternelles;
Voilà du papillon le destin enchanté!
Il ressemble au désir, qui jamais ne se pose,
Et sans se satisfaire, effleurant toute chose,
Retourne enfin au ciel chercher la volupté!
Alphonse de Lamartine
Nouvelles méditations, 1823.
LA MARIPOSA
Nacer con la primavera, morir con las rosas,
nadar en un cielo puro en alas del céfiro,
acunada en el fondo de flores casi abiertas,
embriagarse de perfumes, de luz y de azul,
sacudirse, aún joven, el polen de sus alas,
como un soplo volar a las bóvedas eternas,
éste es el mágico destino de la mariposa.
Se parece al deseo que nunca reposa,
acariciando todo sin satisfacerse,
por fin gira hacia el cielo buscando el placer.
Alphonse de Lamartine (1790-1869)
Traducción Vicente Bastida.
En Antología de la poesía romántica francesa, ed. bilingüe de Rosa de Diego, Madrid, Cátedra, 2000.
Sur l’aile du zéphyr nager dans un ciel pur,
Balancé sur le sein des fleurs à peine écloses,
S’enivrer de parfums, de lumière et d’azur;
Secouant, jeune encor, la poudre de ses ailes,
S’envoler comme un souffle aux voûtes éternelles;
Voilà du papillon le destin enchanté!
Il ressemble au désir, qui jamais ne se pose,
Et sans se satisfaire, effleurant toute chose,
Retourne enfin au ciel chercher la volupté!
Alphonse de Lamartine
Nouvelles méditations, 1823.
LA MARIPOSA
Nacer con la primavera, morir con las rosas,
nadar en un cielo puro en alas del céfiro,
acunada en el fondo de flores casi abiertas,
embriagarse de perfumes, de luz y de azul,
sacudirse, aún joven, el polen de sus alas,
como un soplo volar a las bóvedas eternas,
éste es el mágico destino de la mariposa.
Se parece al deseo que nunca reposa,
acariciando todo sin satisfacerse,
por fin gira hacia el cielo buscando el placer.
Alphonse de Lamartine (1790-1869)
Traducción Vicente Bastida.
En Antología de la poesía romántica francesa, ed. bilingüe de Rosa de Diego, Madrid, Cátedra, 2000.
viernes, 11 de marzo de 2011
The Sick Rose
O Rose, thou art sick!
The invisible worm,
That flies in the night,
In the howling storm,
Has found out thy bed
Of crimson joy;
And his dark secret love
Does thy life destroy.
William Blake
(Songs of Innocence and of Experience, 1794)
Versión en castellano de Un poema cada día
LA ROSA ENFERMA
Estás enferma, Rosa.
El gusano invisible
que vuela en la noche
en la tormenta aullante
ha encontrado tu lecho
de placer carmesí
y su oscuro amor secreto
tu vida destroza.
William Blake
(Canciones de Inocencia y de Experiencia, 1794)
martes, 8 de marzo de 2011
The little boy lost
Father, father, where are you going?
O do not walk so fast.
Speak, father, speak to your little boy,
Or else I shall be lost.
The night was dark, no father was there,
The child was wet with dew.
The mire was deep, & the child did weep,
And away the vapour flew.
William Blake
(Songs of Innocence, 1789)
Versión en castellano de Un poema cada día
EL NIÑO PERDIDO
¡Padre, padre! ¿Adónde vas?
No camines tan seguido.
Habla, padre, habla a tu niño
o, si no, estaré perdido.
La noche era oscura; no había ningún padre.
El niño estaba del rocío empapado.
La ciénaga era honda y el chico lloraba
y la bruma se fue alejando.
William Blake
(Canciones de Inocencia, 1789)
jueves, 3 de marzo de 2011
A la lenta caída de la tarde
A la lenta caída de la tarde
amar la vida largamente es todo
el oficio del hombre que respira.
Alzar la mano y detener el cielo.
Destino de la luz, nunca te acabes.
Luis Feria
(Conciencia, 1962)
amar la vida largamente es todo
el oficio del hombre que respira.
Alzar la mano y detener el cielo.
Destino de la luz, nunca te acabes.
Luis Feria
(Conciencia, 1962)
miércoles, 2 de marzo de 2011
El pastorcico
...Un pastorcico solo está penado,
ajeno de placer y de contento,
y en su pastora puesto el pensamiento,
y el pecho del amor muy lastimado.
..No llora por haberle amor llagado,
que no le pena verse así afligido,
aunque en el corazón está herido;
mas llora por pensar que está olvidado.
...Que sólo de pensar que está olvidado
de su bella pastora, con gran pena
se deja maltratar en tierra ajena,
el pecho del amor muy lastimado.
. Y dice el pastorcico: ¡Ay, desdichado
de aquel que de mi amor ha hecho ausencia
y no quiere gozar la mi presencia,
y el pecho por su amor muy lastimado!
..Y a cabo de un gran rato se ha encumbrado
sobre un árbol, do abrió sus brazos bellos,
y muerto se ha quedado asido dellos,
el pecho del amor muy lastimado.
San Juan de la Cruz
(1542-1591)
ajeno de placer y de contento,
y en su pastora puesto el pensamiento,
y el pecho del amor muy lastimado.
..No llora por haberle amor llagado,
que no le pena verse así afligido,
aunque en el corazón está herido;
mas llora por pensar que está olvidado.
...Que sólo de pensar que está olvidado
de su bella pastora, con gran pena
se deja maltratar en tierra ajena,
el pecho del amor muy lastimado.
. Y dice el pastorcico: ¡Ay, desdichado
de aquel que de mi amor ha hecho ausencia
y no quiere gozar la mi presencia,
y el pecho por su amor muy lastimado!
..Y a cabo de un gran rato se ha encumbrado
sobre un árbol, do abrió sus brazos bellos,
y muerto se ha quedado asido dellos,
el pecho del amor muy lastimado.
San Juan de la Cruz
(1542-1591)
martes, 1 de marzo de 2011
III
Qué trasvase en tu boca, yugular, gozne mío,
tenaza de mis noches, penúltima ocasión,
al sentir tu saliva las sábanas se anudan,
cuando amo no amo nada más que tu amor.
Si me quitas los ojos miraré con los tuyos,
sólo soy lo que eres, si tú no estás no estoy.
No aprendas a olvidarme; no hay verdad sin tu cuerpo.
Mayo lleva tu lámpara, todo olor es tu olor.
Luis Feria
(Seis querellas de amor, 1991)
tenaza de mis noches, penúltima ocasión,
al sentir tu saliva las sábanas se anudan,
cuando amo no amo nada más que tu amor.
Si me quitas los ojos miraré con los tuyos,
sólo soy lo que eres, si tú no estás no estoy.
No aprendas a olvidarme; no hay verdad sin tu cuerpo.
Mayo lleva tu lámpara, todo olor es tu olor.
Luis Feria
(Seis querellas de amor, 1991)
lunes, 28 de febrero de 2011
En la Ascensión
....¿Y dejas, Pastor santo,
tu grey en este valle hondo, escuro,
con soledad y llanto;
y tú, rompiendo el puro
aire, te vas al inmortal seguro?
....Los antes bienhadados
y los agora tristes y afligidos,
a tus pechos criados,
de ti desposeídos,
¿a dó convertirán ya sus sentidos?
....¿Qué mirarán los ojos,
que vieron de tu rostro la hermosura,
que no les sea enojos?
Quien oyó tu dulzura,
¿qué no tendrá por sordo y desventura?
....Aqueste mar turbado,
¿quién le pondrá ya freno? ¿Quién concierto
al viento fiero, airado?
Estando tú encubierto,
¿qué Norte guiará la nave al puerto?
....¡Ay!, nube, envidïosa
aun deste breve gozo, ¿qué te aquejas?
¿Dó vuelas presurosa?
¡Cuán rica tú te alejas!
¡Cuán pobres y cuán ciegos, ¡ay!, nos dejas!
Fray Luis de León
(1527-1591)
miércoles, 23 de febrero de 2011
Égloga III (fragmento)
Cerca del Tajo, en soledad amena,
de verdes sauces hay una espesura
toda de hiedra revestida y llena,
que por el tronco va hasta el altura
y así la teje arriba y encadena
que el sol no halla paso a la verdura;
el agua baña el prado con sonido,
alegrando la vista y el oído.
Con tanta mansedumbre el cristalino
Tajo en aquella parte caminaba
que pudieran los ojos el camino
determinar apenas que llevaba.
Peinando sus cabellos de oro fino,
una ninfa del agua do moraba
la cabeza sacó, y el prado ameno
vido de flores y de sombra lleno.
Moviola el sitio umbroso, el manso viento,
el suave olor de aquel florido suelo;
las aves en el fresco apartamiento
vio descansar del trabajoso vuelo;
secaba entonces el terreno aliento
el sol, subido en la mitad del cielo;
en el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba.
Garcilaso de la Vega
(h. 1501-1536)
de verdes sauces hay una espesura
toda de hiedra revestida y llena,
que por el tronco va hasta el altura
y así la teje arriba y encadena
que el sol no halla paso a la verdura;
el agua baña el prado con sonido,
alegrando la vista y el oído.
Con tanta mansedumbre el cristalino
Tajo en aquella parte caminaba
que pudieran los ojos el camino
determinar apenas que llevaba.
Peinando sus cabellos de oro fino,
una ninfa del agua do moraba
la cabeza sacó, y el prado ameno
vido de flores y de sombra lleno.
Moviola el sitio umbroso, el manso viento,
el suave olor de aquel florido suelo;
las aves en el fresco apartamiento
vio descansar del trabajoso vuelo;
secaba entonces el terreno aliento
el sol, subido en la mitad del cielo;
en el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba.
Garcilaso de la Vega
(h. 1501-1536)
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