....Tú eras el huracán y yo la alta
torre que desafía su poder:
¡tenías que estrellarte o que abatirme!
¡No pudo ser!
....Tú eras el océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén:
¡tenías que romperte o que arrancarme!
¡No pudo ser!
....Hermosa tú, yo altivo: acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder:
la senda estrecha, inevitable el choque...
¡No pudo ser!
Gustavo Adolfo Bécquer
(Rimas, 1871)
Aquí está el poema diario que utilizamos para ir fortaleciendo la inteligencia y la sensibilidad de nuestros alumnos. Si alguien encuentra un bálsamo o un revulsivo en esta diaria medicina, bienvenido sea.
domingo, 20 de marzo de 2011
viernes, 18 de marzo de 2011
Le papillon
Naître avec le printemps, mourir avec les roses,
Sur l’aile du zéphyr nager dans un ciel pur,
Balancé sur le sein des fleurs à peine écloses,
S’enivrer de parfums, de lumière et d’azur;
Secouant, jeune encor, la poudre de ses ailes,
S’envoler comme un souffle aux voûtes éternelles;
Voilà du papillon le destin enchanté!
Il ressemble au désir, qui jamais ne se pose,
Et sans se satisfaire, effleurant toute chose,
Retourne enfin au ciel chercher la volupté!
Alphonse de Lamartine
Nouvelles méditations, 1823.
LA MARIPOSA
Nacer con la primavera, morir con las rosas,
nadar en un cielo puro en alas del céfiro,
acunada en el fondo de flores casi abiertas,
embriagarse de perfumes, de luz y de azul,
sacudirse, aún joven, el polen de sus alas,
como un soplo volar a las bóvedas eternas,
éste es el mágico destino de la mariposa.
Se parece al deseo que nunca reposa,
acariciando todo sin satisfacerse,
por fin gira hacia el cielo buscando el placer.
Alphonse de Lamartine (1790-1869)
Traducción Vicente Bastida.
En Antología de la poesía romántica francesa, ed. bilingüe de Rosa de Diego, Madrid, Cátedra, 2000.
Sur l’aile du zéphyr nager dans un ciel pur,
Balancé sur le sein des fleurs à peine écloses,
S’enivrer de parfums, de lumière et d’azur;
Secouant, jeune encor, la poudre de ses ailes,
S’envoler comme un souffle aux voûtes éternelles;
Voilà du papillon le destin enchanté!
Il ressemble au désir, qui jamais ne se pose,
Et sans se satisfaire, effleurant toute chose,
Retourne enfin au ciel chercher la volupté!
Alphonse de Lamartine
Nouvelles méditations, 1823.
LA MARIPOSA
Nacer con la primavera, morir con las rosas,
nadar en un cielo puro en alas del céfiro,
acunada en el fondo de flores casi abiertas,
embriagarse de perfumes, de luz y de azul,
sacudirse, aún joven, el polen de sus alas,
como un soplo volar a las bóvedas eternas,
éste es el mágico destino de la mariposa.
Se parece al deseo que nunca reposa,
acariciando todo sin satisfacerse,
por fin gira hacia el cielo buscando el placer.
Alphonse de Lamartine (1790-1869)
Traducción Vicente Bastida.
En Antología de la poesía romántica francesa, ed. bilingüe de Rosa de Diego, Madrid, Cátedra, 2000.
viernes, 11 de marzo de 2011
The Sick Rose
O Rose, thou art sick!
The invisible worm,
That flies in the night,
In the howling storm,
Has found out thy bed
Of crimson joy;
And his dark secret love
Does thy life destroy.
William Blake
(Songs of Innocence and of Experience, 1794)
Versión en castellano de Un poema cada día
LA ROSA ENFERMA
Estás enferma, Rosa.
El gusano invisible
que vuela en la noche
en la tormenta aullante
ha encontrado tu lecho
de placer carmesí
y su oscuro amor secreto
tu vida destroza.
William Blake
(Canciones de Inocencia y de Experiencia, 1794)
martes, 8 de marzo de 2011
The little boy lost
Father, father, where are you going?
O do not walk so fast.
Speak, father, speak to your little boy,
Or else I shall be lost.
The night was dark, no father was there,
The child was wet with dew.
The mire was deep, & the child did weep,
And away the vapour flew.
William Blake
(Songs of Innocence, 1789)
Versión en castellano de Un poema cada día
EL NIÑO PERDIDO
¡Padre, padre! ¿Adónde vas?
No camines tan seguido.
Habla, padre, habla a tu niño
o, si no, estaré perdido.
La noche era oscura; no había ningún padre.
El niño estaba del rocío empapado.
La ciénaga era honda y el chico lloraba
y la bruma se fue alejando.
William Blake
(Canciones de Inocencia, 1789)
jueves, 3 de marzo de 2011
A la lenta caída de la tarde
A la lenta caída de la tarde
amar la vida largamente es todo
el oficio del hombre que respira.
Alzar la mano y detener el cielo.
Destino de la luz, nunca te acabes.
Luis Feria
(Conciencia, 1962)
amar la vida largamente es todo
el oficio del hombre que respira.
Alzar la mano y detener el cielo.
Destino de la luz, nunca te acabes.
Luis Feria
(Conciencia, 1962)
miércoles, 2 de marzo de 2011
El pastorcico
...Un pastorcico solo está penado,
ajeno de placer y de contento,
y en su pastora puesto el pensamiento,
y el pecho del amor muy lastimado.
..No llora por haberle amor llagado,
que no le pena verse así afligido,
aunque en el corazón está herido;
mas llora por pensar que está olvidado.
...Que sólo de pensar que está olvidado
de su bella pastora, con gran pena
se deja maltratar en tierra ajena,
el pecho del amor muy lastimado.
. Y dice el pastorcico: ¡Ay, desdichado
de aquel que de mi amor ha hecho ausencia
y no quiere gozar la mi presencia,
y el pecho por su amor muy lastimado!
..Y a cabo de un gran rato se ha encumbrado
sobre un árbol, do abrió sus brazos bellos,
y muerto se ha quedado asido dellos,
el pecho del amor muy lastimado.
San Juan de la Cruz
(1542-1591)
ajeno de placer y de contento,
y en su pastora puesto el pensamiento,
y el pecho del amor muy lastimado.
..No llora por haberle amor llagado,
que no le pena verse así afligido,
aunque en el corazón está herido;
mas llora por pensar que está olvidado.
...Que sólo de pensar que está olvidado
de su bella pastora, con gran pena
se deja maltratar en tierra ajena,
el pecho del amor muy lastimado.
. Y dice el pastorcico: ¡Ay, desdichado
de aquel que de mi amor ha hecho ausencia
y no quiere gozar la mi presencia,
y el pecho por su amor muy lastimado!
..Y a cabo de un gran rato se ha encumbrado
sobre un árbol, do abrió sus brazos bellos,
y muerto se ha quedado asido dellos,
el pecho del amor muy lastimado.
San Juan de la Cruz
(1542-1591)
martes, 1 de marzo de 2011
III
Qué trasvase en tu boca, yugular, gozne mío,
tenaza de mis noches, penúltima ocasión,
al sentir tu saliva las sábanas se anudan,
cuando amo no amo nada más que tu amor.
Si me quitas los ojos miraré con los tuyos,
sólo soy lo que eres, si tú no estás no estoy.
No aprendas a olvidarme; no hay verdad sin tu cuerpo.
Mayo lleva tu lámpara, todo olor es tu olor.
Luis Feria
(Seis querellas de amor, 1991)
tenaza de mis noches, penúltima ocasión,
al sentir tu saliva las sábanas se anudan,
cuando amo no amo nada más que tu amor.
Si me quitas los ojos miraré con los tuyos,
sólo soy lo que eres, si tú no estás no estoy.
No aprendas a olvidarme; no hay verdad sin tu cuerpo.
Mayo lleva tu lámpara, todo olor es tu olor.
Luis Feria
(Seis querellas de amor, 1991)
lunes, 28 de febrero de 2011
En la Ascensión
....¿Y dejas, Pastor santo,
tu grey en este valle hondo, escuro,
con soledad y llanto;
y tú, rompiendo el puro
aire, te vas al inmortal seguro?
....Los antes bienhadados
y los agora tristes y afligidos,
a tus pechos criados,
de ti desposeídos,
¿a dó convertirán ya sus sentidos?
....¿Qué mirarán los ojos,
que vieron de tu rostro la hermosura,
que no les sea enojos?
Quien oyó tu dulzura,
¿qué no tendrá por sordo y desventura?
....Aqueste mar turbado,
¿quién le pondrá ya freno? ¿Quién concierto
al viento fiero, airado?
Estando tú encubierto,
¿qué Norte guiará la nave al puerto?
....¡Ay!, nube, envidïosa
aun deste breve gozo, ¿qué te aquejas?
¿Dó vuelas presurosa?
¡Cuán rica tú te alejas!
¡Cuán pobres y cuán ciegos, ¡ay!, nos dejas!
Fray Luis de León
(1527-1591)
miércoles, 23 de febrero de 2011
Égloga III (fragmento)
Cerca del Tajo, en soledad amena,
de verdes sauces hay una espesura
toda de hiedra revestida y llena,
que por el tronco va hasta el altura
y así la teje arriba y encadena
que el sol no halla paso a la verdura;
el agua baña el prado con sonido,
alegrando la vista y el oído.
Con tanta mansedumbre el cristalino
Tajo en aquella parte caminaba
que pudieran los ojos el camino
determinar apenas que llevaba.
Peinando sus cabellos de oro fino,
una ninfa del agua do moraba
la cabeza sacó, y el prado ameno
vido de flores y de sombra lleno.
Moviola el sitio umbroso, el manso viento,
el suave olor de aquel florido suelo;
las aves en el fresco apartamiento
vio descansar del trabajoso vuelo;
secaba entonces el terreno aliento
el sol, subido en la mitad del cielo;
en el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba.
Garcilaso de la Vega
(h. 1501-1536)
de verdes sauces hay una espesura
toda de hiedra revestida y llena,
que por el tronco va hasta el altura
y así la teje arriba y encadena
que el sol no halla paso a la verdura;
el agua baña el prado con sonido,
alegrando la vista y el oído.
Con tanta mansedumbre el cristalino
Tajo en aquella parte caminaba
que pudieran los ojos el camino
determinar apenas que llevaba.
Peinando sus cabellos de oro fino,
una ninfa del agua do moraba
la cabeza sacó, y el prado ameno
vido de flores y de sombra lleno.
Moviola el sitio umbroso, el manso viento,
el suave olor de aquel florido suelo;
las aves en el fresco apartamiento
vio descansar del trabajoso vuelo;
secaba entonces el terreno aliento
el sol, subido en la mitad del cielo;
en el silencio sólo se escuchaba
un susurro de abejas que sonaba.
Garcilaso de la Vega
(h. 1501-1536)
martes, 22 de febrero de 2011
Égloga I (fragmento)
.....................NEMOROSO
Corrientes aguas puras, cristalinas,
árboles que os estáis mirando en ellas,
verde prado de fresca sombra lleno,
aves que aquí sembráis vuestras querellas,
hiedra que por los árboles caminas,
torciendo el paso por su verde seno:
yo me vi tan ajeno
del grave mal que siento
que de puro contento
con vuestra soledad me recreaba,
donde con dulce sueño reposaba,
o con el pensamiento discurría
por donde no hallaba
sino memorias llenas de alegría;
y en este mismo valle, donde agora
me entristezco y me canso en el reposo,
estuve ya contento y descansado.
¡Oh bien caduco, vano y presuroso!
Acuérdome, durmiendo aquí algún hora,
que, despertando, a Elisa vi a mi lado.
¡Oh miserable hado!
¡Oh tela delicada,
antes de tiempo dada
a los agudos filos de la muerte!
Más convenible fuera aquesta suerte
a los cansados años de mi vida,
que es más que el hierro fuerte,
pues no la ha quebrantado tu partida.
¿Dó están agora aquellos claros ojos
que llevaban tras sí, como colgada,
mi alma, doquier que ellos se volvían?
¿Dó está la blanca mano delicada,
llena de vencimientos y despojos
que de mí mis sentidos le ofrecían?
Los cabellos que vían
con gran desprecio al oro,
como a menor tesoro,
¿adónde están? ¿Adónde el blanco pecho?
¿Dó la columna que el dorado techo
con proporción graciosa sostenía?
Aquesto todo agora ya se encierra,
por desventura mía,
en la escura, desierta y dura tierra.
Garcilaso de la Vega
(h. 1501-1536)
Corrientes aguas puras, cristalinas,
árboles que os estáis mirando en ellas,
verde prado de fresca sombra lleno,
aves que aquí sembráis vuestras querellas,
hiedra que por los árboles caminas,
torciendo el paso por su verde seno:
yo me vi tan ajeno
del grave mal que siento
que de puro contento
con vuestra soledad me recreaba,
donde con dulce sueño reposaba,
o con el pensamiento discurría
por donde no hallaba
sino memorias llenas de alegría;
y en este mismo valle, donde agora
me entristezco y me canso en el reposo,
estuve ya contento y descansado.
¡Oh bien caduco, vano y presuroso!
Acuérdome, durmiendo aquí algún hora,
que, despertando, a Elisa vi a mi lado.
¡Oh miserable hado!
¡Oh tela delicada,
antes de tiempo dada
a los agudos filos de la muerte!
Más convenible fuera aquesta suerte
a los cansados años de mi vida,
que es más que el hierro fuerte,
pues no la ha quebrantado tu partida.
¿Dó están agora aquellos claros ojos
que llevaban tras sí, como colgada,
mi alma, doquier que ellos se volvían?
¿Dó está la blanca mano delicada,
llena de vencimientos y despojos
que de mí mis sentidos le ofrecían?
Los cabellos que vían
con gran desprecio al oro,
como a menor tesoro,
¿adónde están? ¿Adónde el blanco pecho?
¿Dó la columna que el dorado techo
con proporción graciosa sostenía?
Aquesto todo agora ya se encierra,
por desventura mía,
en la escura, desierta y dura tierra.
Garcilaso de la Vega
(h. 1501-1536)
lunes, 21 de febrero de 2011
Égloga I (fragmento)
SALICIO
¡Oh más dura que mármol a mis quejas
y al encendido fuego en que me quemo
más helada que nieve, Galatea!
Estoy muriendo, y aun la vida temo;
témola con razón, pues tú me dejas,
que no hay sin ti el vivir para qué sea.
Vergüenza he que me vea
ninguno en tal estado,
de ti desamparado,
y de mí mismo yo me corro agora.
¿De un alma te desdeñas ser señora
donde siempre moraste, no pudiendo
della salir un hora?
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.
Garcilaso de la Vega
(h. 1501-1536)
¡Oh más dura que mármol a mis quejas
y al encendido fuego en que me quemo
más helada que nieve, Galatea!
Estoy muriendo, y aun la vida temo;
témola con razón, pues tú me dejas,
que no hay sin ti el vivir para qué sea.
Vergüenza he que me vea
ninguno en tal estado,
de ti desamparado,
y de mí mismo yo me corro agora.
¿De un alma te desdeñas ser señora
donde siempre moraste, no pudiendo
della salir un hora?
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.
Garcilaso de la Vega
(h. 1501-1536)
viernes, 18 de febrero de 2011
Amor m'à posto como segno a strale
Amor m'à posto come segno a strale,
come al sol neve, come cera al foco,
et come nebbia al vento; et son già roco,
donna, mercé chiamando, et voi non cale.
Dagli occhi vostri uscío 'l colpo mortale,
contra cui non mi val tempo né loco;
da voi sola procede, et parvi un gioco,
il sole e 'l foco e 'l vento ond'io son tale.
I pensier' son saette, e 'l viso un sole,
e 'l desir foco: e 'nseme con quest'arme
mi punge Amor, m'abbaglia et mi distrugge;
et l'angelico canto et le parole,
col dolce spirto ond'io non posso aitarme,
son l'aura inanzi a cui mia vita fugge.
Francesco Petrarca
(Canzoniere, siglo XIV)
Versión en castellano
Amor me ha puesto como blanco a flecha,
como al sol nieve, como cera al fuego,
y como niebla al viento; y ya estoy ronco
de pediros piedad, sin que os importe.
Salió el golpe mortal de vuestros ojos,
contra el que nada vale tiempo o sitio;
parece un juego, mas de vos proceden
el fuego, el sol y el viento en que me encuentro.
El pensamiento es flecha, sol el rostro,
fuego el deseo; así con estas armas
me hiere Amor, me ciega y me deshace;
y el canto angelical y las palabras,
y el dulce aliento donde no me salvo
son el aura y ante ella huye mi vida.
[Traducción de Jacobo Cortines]
come al sol neve, come cera al foco,
et come nebbia al vento; et son già roco,
donna, mercé chiamando, et voi non cale.
Dagli occhi vostri uscío 'l colpo mortale,
contra cui non mi val tempo né loco;
da voi sola procede, et parvi un gioco,
il sole e 'l foco e 'l vento ond'io son tale.
I pensier' son saette, e 'l viso un sole,
e 'l desir foco: e 'nseme con quest'arme
mi punge Amor, m'abbaglia et mi distrugge;
et l'angelico canto et le parole,
col dolce spirto ond'io non posso aitarme,
son l'aura inanzi a cui mia vita fugge.
Francesco Petrarca
(Canzoniere, siglo XIV)
Versión en castellano
Amor me ha puesto como blanco a flecha,
como al sol nieve, como cera al fuego,
y como niebla al viento; y ya estoy ronco
de pediros piedad, sin que os importe.
Salió el golpe mortal de vuestros ojos,
contra el que nada vale tiempo o sitio;
parece un juego, mas de vos proceden
el fuego, el sol y el viento en que me encuentro.
El pensamiento es flecha, sol el rostro,
fuego el deseo; así con estas armas
me hiere Amor, me ciega y me deshace;
y el canto angelical y las palabras,
y el dulce aliento donde no me salvo
son el aura y ante ella huye mi vida.
[Traducción de Jacobo Cortines]
jueves, 17 de febrero de 2011
I love you
Me lo dijeron
con la voz de tus ojos
el mar y el viento.
Luis Alberto de Cuenca
(El reino blanco, 2010)
con la voz de tus ojos
el mar y el viento.
Luis Alberto de Cuenca
(El reino blanco, 2010)
lunes, 14 de febrero de 2011
Puedo
¿Cuánto tiempo crees
que podré bailar sobre tu mano
sin echarme a perder?
Nunca olvides que
al final el siervo será el amo
si persisto en creer
que la misma luz
que me ciega guiará
cada uno de mis pasos.
Será entonces cuando tú
me echarás de menos tanto.
Porque puedo ser romántico,
puedo ser un cínico,
puedo ser auténtico,
y ser el más ridículo.
Nadie me impondrá
etiquetas para anclar mi vida
a un guión de papel.
Nadie me dirá
que jamás alcanzaré la cima
que yo quiero ascender.
Es mi voluntad
la que me ha empujado cada vez
que he doblado las rodillas,
la que nunca deja de creer
que yo puedo ser romántico,
puedo ser un cínico,
puedo ser auténtico
y ser el más ridículo.
Puedo ser el hombre que yo quiera ser,
puedo ser una mujer.
Puedo ser anciano y niño a la vez,
puedo ser ateo y místico a la vez,
puedo ser tu amante y libre a la vez.
Marcos Casal Cao, La Sonrisa de Julia
(El hombre que olvidó su nombre, 2011)
Os invitamos a disfrutar del vídeo que La Sonrisa de Julia ha elaborado de esta canción, llena de entusiasmo y energía, y de la extraordinaria voz de Marcos Casal.
que podré bailar sobre tu mano
sin echarme a perder?
Nunca olvides que
al final el siervo será el amo
si persisto en creer
que la misma luz
que me ciega guiará
cada uno de mis pasos.
Será entonces cuando tú
me echarás de menos tanto.
Porque puedo ser romántico,
puedo ser un cínico,
puedo ser auténtico,
y ser el más ridículo.
Nadie me impondrá
etiquetas para anclar mi vida
a un guión de papel.
Nadie me dirá
que jamás alcanzaré la cima
que yo quiero ascender.
Es mi voluntad
la que me ha empujado cada vez
que he doblado las rodillas,
la que nunca deja de creer
que yo puedo ser romántico,
puedo ser un cínico,
puedo ser auténtico
y ser el más ridículo.
Puedo ser el hombre que yo quiera ser,
puedo ser una mujer.
Puedo ser anciano y niño a la vez,
puedo ser ateo y místico a la vez,
puedo ser tu amante y libre a la vez.
Marcos Casal Cao, La Sonrisa de Julia
(El hombre que olvidó su nombre, 2011)
Os invitamos a disfrutar del vídeo que La Sonrisa de Julia ha elaborado de esta canción, llena de entusiasmo y energía, y de la extraordinaria voz de Marcos Casal.
viernes, 11 de febrero de 2011
O Romeo, Romeo!
..............................................JULIET
O Romeo, Romeo! Wherefore art thou Romeo?
Deny thy father and refuse thy name.
Or, if thou wilt not, be but sworn my love,
And I'll no longer be a Capulet.
..............................................ROMEO
Shall I hear more, or shall I speak at this?
..............................................JULIET
'Tis but thy name that is my enemy.
Thou art thyself, though not a Montague.
What's Montague? It is nor hand nor foot
Nor arm nor face nor any other part
Belonging to a man. O, be some other name!
What's in a name? That which we call a rose
By any other word would smell as sweet.
So Romeo would, were he not Romeo called,
Retain that dear perfection which he owes
Without that title. Romeo, doff thy name;
And for thy name, which is no part of thee,
Take all myself.
..............................................ROMEO
...............................I take thee at thy word.
Call me but love, and I'll be new baptized.
Henceforth I never will be Romeo.
William Shakespeare
(Romeo and Juliet, 1597)
Versión en castellano de Un poema cada día
..............................................JULIETA
¡Oh, Romeo, Romeo! ¿Por qué eres tú Romeo?
Niega a tu padre y rehúsa tu nombre.
O, si no quieres, jura tan sólo que me amas,
y dejaré de ser yo una Capuleto.
................................................ROMEO
¿Debo escuchar aún, o hablarle ahora?
................................................JULIETA
Sólo tu nombre es mi enemigo.
Tú eres tú mismo, seas o no Montesco.
¿Qué es Montesco? No es ni mano ni pie
ni brazo ni rostro ni parte alguna
que pertenezca a un hombre. ¡Oh, sea otro tu nombre!
¿Qué hay en un nombre? Lo que llamamos rosa
con otro nombre mantendría su fragancia.
Así Romeo, aunque Romeo no se llamase,
conservaría, sin ese título, esa querida perfección
que posee. Romeo, rechaza tu nombre;
y a cambio de ese nombre, que no forma parte de ti,
tómame a mí toda entera.
...............................................ROMEO
................................................ Te tomo la palabra.
Llámame sólo "amor", y seré de nuevo bautizado.
De ahora en adelante, dejaré de ser Romeo.
O Romeo, Romeo! Wherefore art thou Romeo?
Deny thy father and refuse thy name.
Or, if thou wilt not, be but sworn my love,
And I'll no longer be a Capulet.
..............................................ROMEO
Shall I hear more, or shall I speak at this?
..............................................JULIET
'Tis but thy name that is my enemy.
Thou art thyself, though not a Montague.
What's Montague? It is nor hand nor foot
Nor arm nor face nor any other part
Belonging to a man. O, be some other name!
What's in a name? That which we call a rose
By any other word would smell as sweet.
So Romeo would, were he not Romeo called,
Retain that dear perfection which he owes
Without that title. Romeo, doff thy name;
And for thy name, which is no part of thee,
Take all myself.
..............................................ROMEO
...............................I take thee at thy word.
Call me but love, and I'll be new baptized.
Henceforth I never will be Romeo.
William Shakespeare
(Romeo and Juliet, 1597)
Versión en castellano de Un poema cada día
..............................................JULIETA
¡Oh, Romeo, Romeo! ¿Por qué eres tú Romeo?
Niega a tu padre y rehúsa tu nombre.
O, si no quieres, jura tan sólo que me amas,
y dejaré de ser yo una Capuleto.
................................................ROMEO
¿Debo escuchar aún, o hablarle ahora?
................................................JULIETA
Sólo tu nombre es mi enemigo.
Tú eres tú mismo, seas o no Montesco.
¿Qué es Montesco? No es ni mano ni pie
ni brazo ni rostro ni parte alguna
que pertenezca a un hombre. ¡Oh, sea otro tu nombre!
¿Qué hay en un nombre? Lo que llamamos rosa
con otro nombre mantendría su fragancia.
Así Romeo, aunque Romeo no se llamase,
conservaría, sin ese título, esa querida perfección
que posee. Romeo, rechaza tu nombre;
y a cambio de ese nombre, que no forma parte de ti,
tómame a mí toda entera.
...............................................ROMEO
................................................ Te tomo la palabra.
Llámame sólo "amor", y seré de nuevo bautizado.
De ahora en adelante, dejaré de ser Romeo.
jueves, 10 de febrero de 2011
En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
.....................................................................Paráfrasis a R. Tagore
En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
y tu color y forma son como yo los quiero.
Eres mía, eres mía, mujer de labios dulces,
y viven en tu vida mis infinitos sueños.
La lámpara de mi alma te sonrosa los pies,
el agrio vino mío es más dulce en tus labios:
oh segadora de mi canción de atardecer,
cómo te sienten mía mis sueños solitarios!
Eres mía, eres mía, voy gritando en la brisa
de la tarde, y el viento arrastra mi voz viuda.
Cazadora del fondo de mis ojos, tu robo
estanca como el agua tu mirada nocturna.
En la red de mi música estás presa, amor mío,
y mis redes de música son anchas como el cielo.
Mi alma nace a la orilla de tus ojos de luto.
En tus ojos de luto comienza el país del sueño.
Pablo Neruda
(Veinte poemas de amor y una canción desesperada, 1924)
En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
y tu color y forma son como yo los quiero.
Eres mía, eres mía, mujer de labios dulces,
y viven en tu vida mis infinitos sueños.
La lámpara de mi alma te sonrosa los pies,
el agrio vino mío es más dulce en tus labios:
oh segadora de mi canción de atardecer,
cómo te sienten mía mis sueños solitarios!
Eres mía, eres mía, voy gritando en la brisa
de la tarde, y el viento arrastra mi voz viuda.
Cazadora del fondo de mis ojos, tu robo
estanca como el agua tu mirada nocturna.
En la red de mi música estás presa, amor mío,
y mis redes de música son anchas como el cielo.
Mi alma nace a la orilla de tus ojos de luto.
En tus ojos de luto comienza el país del sueño.
Pablo Neruda
(Veinte poemas de amor y una canción desesperada, 1924)
miércoles, 9 de febrero de 2011
Zuhaitzen denbora
Zugan da zuhaitzen denbora
elkar maitatu ondoren.
Ohean lo, betazalek
soilik estaltzen zaituzte.
Ez jarraitu beldurrari,
ez esan beti, ez esan inoiz ez,
utzi libre munduari
bidea egiten.
Zugan da zuhaitzen denbora
elkar maitatu ondoren.
Plazer-urak biltzen zaitu
malkoak begia legez.
Ez jarraitu beldurrari,
ez esan beti, ez esan inoiz ez,
utzi libre munduari
bidea egiten.
Zugan da zuhaitzen denbora
elkar maitatu ondoren.
Kirmen Uribe
(Bitartean heldu eskutik, 2001)
Versión en castellano
El tiempo de los árboles
El tiempo de los árboles está en ti
después de amarnos.
Dormida en la cama, sólo
los párpados te cubren.
No hagas caso del miedo,
no digas siempre, no digas nunca,
deja que el mundo
siga adelante.
El tiempo de los árboles está en ti
después de amarnos.
Dormida y flotando
como un feto o un ojo.
No hagas caso del miedo,
no digas siempre, no digas nunca,
deja que el mundo
siga adelante.
El tiempo de los árboles está en ti
después de amarnos.
Kirmen Uribe
(Mientras tanto cógeme la mano, ed. bilingüe, 2003)
[Traducción al castellano de Kirmen Uribe, Gerardo Markuleta y Ana Arregi]
elkar maitatu ondoren.
Ohean lo, betazalek
soilik estaltzen zaituzte.
Ez jarraitu beldurrari,
ez esan beti, ez esan inoiz ez,
utzi libre munduari
bidea egiten.
Zugan da zuhaitzen denbora
elkar maitatu ondoren.
Plazer-urak biltzen zaitu
malkoak begia legez.
Ez jarraitu beldurrari,
ez esan beti, ez esan inoiz ez,
utzi libre munduari
bidea egiten.
Zugan da zuhaitzen denbora
elkar maitatu ondoren.
Kirmen Uribe
(Bitartean heldu eskutik, 2001)
Versión en castellano
El tiempo de los árboles
El tiempo de los árboles está en ti
después de amarnos.
Dormida en la cama, sólo
los párpados te cubren.
No hagas caso del miedo,
no digas siempre, no digas nunca,
deja que el mundo
siga adelante.
El tiempo de los árboles está en ti
después de amarnos.
Dormida y flotando
como un feto o un ojo.
No hagas caso del miedo,
no digas siempre, no digas nunca,
deja que el mundo
siga adelante.
El tiempo de los árboles está en ti
después de amarnos.
Kirmen Uribe
(Mientras tanto cógeme la mano, ed. bilingüe, 2003)
[Traducción al castellano de Kirmen Uribe, Gerardo Markuleta y Ana Arregi]
martes, 8 de febrero de 2011
Chanson d'automne
Les sanglots longs
Des violons
..................De l'automne
Blessent mon cœur
D'une langueur
..................Monotone.
Tout suffocant
Et blême, quand
.................Sonne l'heure,
Je me souviens
Des jours anciens
.................Et je pleure;
Et je m'en vais
Au vent mauvais
.................Qui m'emporte
Deçà, delà,
Pareil à la
..................Feuille morte.
Paul Verlaine
(Poèmes saturniens, 1866)
Versión en castellano
Canción de otoño
La queja sin fin
del flébil violín
................otoñal
hiere el corazón
de un lánguido son
................letal.
Siempre soñando
y febril cuando
...............suena la hora,
mi alma refleja
la vida vieja
...............y llora.
Y arrastra un cruento
perverso viento
..............a mi alma incierta
aquí y allá
igual que la
..............hoja muerta.
[Traducción al castellano de Emilio Carrere, Poemas saturnianos, Ed. "Mundo Latino", Madrid, 1921.]
Des violons
..................De l'automne
Blessent mon cœur
D'une langueur
..................Monotone.
Tout suffocant
Et blême, quand
.................Sonne l'heure,
Je me souviens
Des jours anciens
.................Et je pleure;
Et je m'en vais
Au vent mauvais
.................Qui m'emporte
Deçà, delà,
Pareil à la
..................Feuille morte.
Paul Verlaine
(Poèmes saturniens, 1866)
Versión en castellano
Canción de otoño
La queja sin fin
del flébil violín
................otoñal
hiere el corazón
de un lánguido son
................letal.
Siempre soñando
y febril cuando
...............suena la hora,
mi alma refleja
la vida vieja
...............y llora.
Y arrastra un cruento
perverso viento
..............a mi alma incierta
aquí y allá
igual que la
..............hoja muerta.
[Traducción al castellano de Emilio Carrere, Poemas saturnianos, Ed. "Mundo Latino", Madrid, 1921.]
viernes, 4 de febrero de 2011
Déjeuner du matin
Il a mis le café
Dans la tasse
Il a mis le lait
Dans la tasse de café
Il a mis le sucre
Dans le café au lait
Avec la petite cuiller
Il a tourné
Il a bu le café au lait
Et il a reposé la tasse
Sans me parler
Il a allumé
Une cigarette
Il a fait des ronds
Avec la fumée
Il a mis les cendres
Dans le cendrier
Sans me parler
Sans me regarder
Il s'est levé
Il a mis
Son chapeau sur sa tête
Il a mis
Son manteau de pluie
Parce qu'il pleuvait
Et il est parti
Sous la pluie
Sans une parole
Sans me regarder
Et moi j'ai pris
Ma tête dans ma main
Et j'ai pleuré.
Jacques Prévert
(Paroles, 1946)
Versión en castellano
Desayuno
Ha puesto el café
En la taza
Ha puesto la leche
En la taza de café
Ha puesto el azúcar
En el café con leche
Con la cucharilla
Lo ha movido
Ha bebido el café con leche
Y ha dejado la taza
Sin hablarme
Ha encendido un cigarrillo
Ha hecho círculos
Con el humo
Ha echado las cenizas
Al cenicero
Sin hablarme
Sin mirarme
Se ha levantado
Se ha puesto
El sombrero en la cabeza
Se ha puesto
La gabardina
Porque llovía
Y se ha marchado
Bajo la lluvia
Sin decir una palabra
Sin mirarme
Y yo me he puesto
Las manos en la cabeza
Y he llorado.
[Traducción al castellano de Marie Garros y Raquel Rodríguez]
Dans la tasse
Il a mis le lait
Dans la tasse de café
Il a mis le sucre
Dans le café au lait
Avec la petite cuiller
Il a tourné
Il a bu le café au lait
Et il a reposé la tasse
Sans me parler
Il a allumé
Une cigarette
Il a fait des ronds
Avec la fumée
Il a mis les cendres
Dans le cendrier
Sans me parler
Sans me regarder
Il s'est levé
Il a mis
Son chapeau sur sa tête
Il a mis
Son manteau de pluie
Parce qu'il pleuvait
Et il est parti
Sous la pluie
Sans une parole
Sans me regarder
Et moi j'ai pris
Ma tête dans ma main
Et j'ai pleuré.
Jacques Prévert
(Paroles, 1946)
Versión en castellano
Desayuno
Ha puesto el café
En la taza
Ha puesto la leche
En la taza de café
Ha puesto el azúcar
En el café con leche
Con la cucharilla
Lo ha movido
Ha bebido el café con leche
Y ha dejado la taza
Sin hablarme
Ha encendido un cigarrillo
Ha hecho círculos
Con el humo
Ha echado las cenizas
Al cenicero
Sin hablarme
Sin mirarme
Se ha levantado
Se ha puesto
El sombrero en la cabeza
Se ha puesto
La gabardina
Porque llovía
Y se ha marchado
Bajo la lluvia
Sin decir una palabra
Sin mirarme
Y yo me he puesto
Las manos en la cabeza
Y he llorado.
[Traducción al castellano de Marie Garros y Raquel Rodríguez]
martes, 1 de febrero de 2011
Ser mayor es un timo
Ser mayor es un timo.
Exijo me devuelvan
a los Reyes de Oriente.
Las cartas y mi letra
redonda, grande, el lápiz,
la goma olor a fresa.
Los pósters de Elvis Presley,
la casa de mi abuela.
Los cromos de Pinocho,
Pipi Lángstrump, mi trenza.
El libro de lectura.
La bufanda y la trenca.
Los cuentos de mi madre,
la nocilla, y Elena
Francis, todas las tardes
después de la merienda.
Ser mayor es un timo.
Me han robado la esencia.
Belén Reyes
(Ser mayor es un timo, 2010)
Exijo me devuelvan
a los Reyes de Oriente.
Las cartas y mi letra
redonda, grande, el lápiz,
la goma olor a fresa.
Los pósters de Elvis Presley,
la casa de mi abuela.
Los cromos de Pinocho,
Pipi Lángstrump, mi trenza.
El libro de lectura.
La bufanda y la trenca.
Los cuentos de mi madre,
la nocilla, y Elena
Francis, todas las tardes
después de la merienda.
Ser mayor es un timo.
Me han robado la esencia.
Belén Reyes
(Ser mayor es un timo, 2010)
jueves, 27 de enero de 2011
Homenaje y reproche a la vida
Cómo me gustaría verte sentado ahí,
apoyado en el tronco de ese pino, muchacho,
como en los viejos días ya perdidos,
sintiendo que los cantos de los pájaros altos
cubrían tu cabeza,
bajando del azul, de rama en rama,
y ver tus ojos negros llenos de pensamiento.
Y que me hablases de la vida
con la capacidad de tu entusiasmo.
Espiar la tristeza que ahora escondes,
querer hasta el delirio tu inocencia.
Y que así me mirases y me hablases.
Sentirte tan cercano, y a mí ajeno.
Y que nunca supieras quién soy yo,
que no me adivinaras,
porque no conocieras, al saberlo,
la extrañeza y misterio del vivir.
Tienes las manos llenas del oro de la luz de las mañanas.
El nombre del lugar el mismo es hoy que ayer,
pero ni tú ni yo,
ni esta casa que amamos, son los mismos.
Mira, si no, mis manos, y dime qué se hizo
de tanta luz y de aquellas mañanas.
Mas no mires las sombras en mis manos.
Aún tengo que venir,
o esto que más me apena: ya te has ido.
Francisco Brines
(El otoño de las rosas, 1986)
apoyado en el tronco de ese pino, muchacho,
como en los viejos días ya perdidos,
sintiendo que los cantos de los pájaros altos
cubrían tu cabeza,
bajando del azul, de rama en rama,
y ver tus ojos negros llenos de pensamiento.
Y que me hablases de la vida
con la capacidad de tu entusiasmo.
Espiar la tristeza que ahora escondes,
querer hasta el delirio tu inocencia.
Y que así me mirases y me hablases.
Sentirte tan cercano, y a mí ajeno.
Y que nunca supieras quién soy yo,
que no me adivinaras,
porque no conocieras, al saberlo,
la extrañeza y misterio del vivir.
Tienes las manos llenas del oro de la luz de las mañanas.
El nombre del lugar el mismo es hoy que ayer,
pero ni tú ni yo,
ni esta casa que amamos, son los mismos.
Mira, si no, mis manos, y dime qué se hizo
de tanta luz y de aquellas mañanas.
Mas no mires las sombras en mis manos.
Aún tengo que venir,
o esto que más me apena: ya te has ido.
Francisco Brines
(El otoño de las rosas, 1986)
martes, 25 de enero de 2011
Al final del sendero
Al final del sendero,
el intenso aroma
de un espino en flor.
Yosa Buson
(1715-1783)
[Traducción al castellano de Remedios Diéguez]
el intenso aroma
de un espino en flor.
Yosa Buson
(1715-1783)
[Traducción al castellano de Remedios Diéguez]
viernes, 21 de enero de 2011
Mediodía
Mediodía. El gorjeo
de los verderones.
Y el río en silencio.
Kobayashi Issa
(1762-1826)
[Traducción de Remedios Diéguez]
de los verderones.
Y el río en silencio.
Kobayashi Issa
(1762-1826)
[Traducción de Remedios Diéguez]
martes, 18 de enero de 2011
Ofrenda
Toma, este es mi cuerpo.
Ha vivido tempestades y lleva dentro animales pequeños
que por su nombre podrían ser dinosaurios.
Toma, este es mi cuerpo,
te estaba esperando,
cada mañana lo perfumo y a menudo
no me deja dormir,
si te fijas bien verás que en los recodos
tiene la forma de tus manos.
Toma, este es mi brazo, tuyo,
este es mi labio,
tuyo,
este es mi cuerpo y enseguida
piel,
entrañas,
tuyo,
se va a poner a llorar de amor,
naranjas, viento,
toma,
este es mi cuerpo,
te estaba esperando,
a veces no estás y no es nada,
a veces cuerpo,
a veces voz.
Laura Casielles
(Los idiomas comunes, 2010)
Ha vivido tempestades y lleva dentro animales pequeños
que por su nombre podrían ser dinosaurios.
Toma, este es mi cuerpo,
te estaba esperando,
cada mañana lo perfumo y a menudo
no me deja dormir,
si te fijas bien verás que en los recodos
tiene la forma de tus manos.
Toma, este es mi brazo, tuyo,
este es mi labio,
tuyo,
este es mi cuerpo y enseguida
piel,
entrañas,
tuyo,
se va a poner a llorar de amor,
naranjas, viento,
toma,
este es mi cuerpo,
te estaba esperando,
a veces no estás y no es nada,
a veces cuerpo,
a veces voz.
Laura Casielles
(Los idiomas comunes, 2010)
jueves, 13 de enero de 2011
En la orilla del aire
En la orilla del aire
(¿qué decir, qué hacer?)
hay todavía una mujer.
En el monte, extendida
sobre la yerba,
si buscamos bien:
una mujer.
Bajo el agua, en el agua,
abre, enciende los ojos,
mírala bien.
Algas, ramas de peces,
ojo de náufragos,
flautas de té,
le cantan, la miran bien.
En las minas, perdida,
delgada, sombra también,
raíces de plata obscura
le dan de beber.
A tu espalda, en donde estés,
si vuelves rápido a ver
la ves.
En el aire hay siempre oculta,
como una hoja en un árbol,
una mujer.
Jaime Sabines
(La señal, 1951)
(¿qué decir, qué hacer?)
hay todavía una mujer.
En el monte, extendida
sobre la yerba,
si buscamos bien:
una mujer.
Bajo el agua, en el agua,
abre, enciende los ojos,
mírala bien.
Algas, ramas de peces,
ojo de náufragos,
flautas de té,
le cantan, la miran bien.
En las minas, perdida,
delgada, sombra también,
raíces de plata obscura
le dan de beber.
A tu espalda, en donde estés,
si vuelves rápido a ver
la ves.
En el aire hay siempre oculta,
como una hoja en un árbol,
una mujer.
Jaime Sabines
(La señal, 1951)
martes, 11 de enero de 2011
Je t'aime
Je t'aime pour toutes les femmes que je n'ai pas connues
Je t'aime pour tous les temps où je n'ai pas vécu
Pour l'odeur du grand large et l'odeur du pain chaud
Pour la neige qui fond pour les premières fleurs
Pour les animaux purs que l'homme n'effraie pas
Je t'aime pour aimer
Je t'aime pour toutes les femmes que je n'aime pas
Qui me reflète sinon toi-même je me vois si peu
Sans toi je ne vois rien q'une étendue déserte
Entre autrefois et aujourd'hui
Il y a eu toutes ces morts que j'ai franchies sur de la paille
Je n'ai pas pu percer le mur de mon miroir
Il m'a fallu apprendre mot par mot la vie
Comme on oublie
Je t'aime pour ta sagesse qui n'est pas la mienne
Pour la santé
Je t'aime contre tout ce qui n'est qu'illusion
Pour ce coeur immortel que je ne détiens pas
Tu crois être le doute et tu n'es que raison
Tu es le grand soleil qui me monte à la tête
Quand je suis sûr de moi.
Paul Éluard
(Le Phénix, 1951)
Versión en castellano de Un poema cada día
Te amo por todas las mujeres que no he conocido
Te amo por todos los tiempos en que no he vivido
Por el olor del mar inmenso y el olor del pan caliente
Por la nieve que se derrite por las primeras flores
Por los animales puros a los que el hombre no aterra
Te amo por amar
Te amo por todas las mujeres a las que no amo
Quién me refleja sino tú misma me veo tan poco
Sin ti no veo nada más que una extensión desierta
Entre antaño y hoy
Ha habido todas esas muertes que he superado en la miseria
No he podido atravesar la pared de mi espejo
He tenido que aprender palabra por palabra la vida
Como se olvida
Te amo por tu sabiduría que no es la mía
Por la salud
Te amo contra todo lo que no es más que ilusión
Por ese corazón inmortal que no detento
Crees ser la duda y no eres más que razón
Eres el gran sol que se me sube a la cabeza
Cuando estoy seguro de mí.
Je t'aime pour tous les temps où je n'ai pas vécu
Pour l'odeur du grand large et l'odeur du pain chaud
Pour la neige qui fond pour les premières fleurs
Pour les animaux purs que l'homme n'effraie pas
Je t'aime pour aimer
Je t'aime pour toutes les femmes que je n'aime pas
Qui me reflète sinon toi-même je me vois si peu
Sans toi je ne vois rien q'une étendue déserte
Entre autrefois et aujourd'hui
Il y a eu toutes ces morts que j'ai franchies sur de la paille
Je n'ai pas pu percer le mur de mon miroir
Il m'a fallu apprendre mot par mot la vie
Comme on oublie
Je t'aime pour ta sagesse qui n'est pas la mienne
Pour la santé
Je t'aime contre tout ce qui n'est qu'illusion
Pour ce coeur immortel que je ne détiens pas
Tu crois être le doute et tu n'es que raison
Tu es le grand soleil qui me monte à la tête
Quand je suis sûr de moi.
Paul Éluard
(Le Phénix, 1951)
Versión en castellano de Un poema cada día
Te amo por todas las mujeres que no he conocido
Te amo por todos los tiempos en que no he vivido
Por el olor del mar inmenso y el olor del pan caliente
Por la nieve que se derrite por las primeras flores
Por los animales puros a los que el hombre no aterra
Te amo por amar
Te amo por todas las mujeres a las que no amo
Quién me refleja sino tú misma me veo tan poco
Sin ti no veo nada más que una extensión desierta
Entre antaño y hoy
Ha habido todas esas muertes que he superado en la miseria
No he podido atravesar la pared de mi espejo
He tenido que aprender palabra por palabra la vida
Como se olvida
Te amo por tu sabiduría que no es la mía
Por la salud
Te amo contra todo lo que no es más que ilusión
Por ese corazón inmortal que no detento
Crees ser la duda y no eres más que razón
Eres el gran sol que se me sube a la cabeza
Cuando estoy seguro de mí.
miércoles, 5 de enero de 2011
Las desiertas abarcas
Por el cinco de enero,
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.
Y encontraba los días
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.
Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.
Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.
Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.
Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.
Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.
Toda gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.
Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y unos hombres de miel.
Por el cinco de enero
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.
Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.
Miguel Hernández
(Publicado en la revista Ayuda el 2 de enero de 1937)
cada enero ponía
mi calzado cabrero
a la ventana fría.
Y encontraba los días
que derriban las puertas,
mis abarcas vacías,
mis abarcas desiertas.
Nunca tuve zapatos,
ni trajes, ni palabras:
siempre tuve regatos,
siempre penas y cabras.
Me vistió la pobreza,
me lamió el cuerpo el río
y del pie a la cabeza
pasto fui del rocío.
Por el cinco de enero,
para el seis, yo quería
que fuera el mundo entero
una juguetería.
Y al andar la alborada
removiendo las huertas,
mis abarcas sin nada,
mis abarcas desiertas.
Ningún rey coronado
tuvo pie, tuvo gana
para ver el calzado
de mi pobre ventana.
Toda gente de trono,
toda gente de botas
se rió con encono
de mis abarcas rotas.
Rabié de llanto, hasta
cubrir de sal mi piel,
por un mundo de pasta
y unos hombres de miel.
Por el cinco de enero
de la majada mía
mi calzado cabrero
a la escarcha salía.
Y hacia el seis, mis miradas
hallaban en sus puertas
mis abarcas heladas,
mis abarcas desiertas.
Miguel Hernández
(Publicado en la revista Ayuda el 2 de enero de 1937)
jueves, 23 de diciembre de 2010
No es nada de tu cuerpo
No es nada de tu cuerpo,
ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre,
ni ese lugar secreto que los dos conocemos,
fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.
No es tu boca —tu boca
que es igual que tu sexo—,
ni la reunión exacta de tus pechos,
ni tu espalda dulcísima y suave,
ni tu ombligo, en que bebo.
Ni son tus muslos duros como el día,
ni tus rodillas de marfil al fuego,
ni tus pies diminutos y sangrantes,
ni tu olor, ni tu pelo.
No es tu mirada —¿qué es una mirada?—
triste luz descarriada, paz sin dueño,
ni el álbum de tu oído, ni tus voces,
ni las ojeras que te deja el sueño.
Ni es tu lengua de víbora tampoco,
flecha de avispas en el aire ciego,
ni la humedad caliente de tu asfixia
que sostiene tu beso.
No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un gramo, ni un momento:
Es sólo este lugar donde estuviste,
estos mis brazos tercos.
Jaime Sabines
(Recuento de poemas, 1950-1993)
ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre,
ni ese lugar secreto que los dos conocemos,
fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.
No es tu boca —tu boca
que es igual que tu sexo—,
ni la reunión exacta de tus pechos,
ni tu espalda dulcísima y suave,
ni tu ombligo, en que bebo.
Ni son tus muslos duros como el día,
ni tus rodillas de marfil al fuego,
ni tus pies diminutos y sangrantes,
ni tu olor, ni tu pelo.
No es tu mirada —¿qué es una mirada?—
triste luz descarriada, paz sin dueño,
ni el álbum de tu oído, ni tus voces,
ni las ojeras que te deja el sueño.
Ni es tu lengua de víbora tampoco,
flecha de avispas en el aire ciego,
ni la humedad caliente de tu asfixia
que sostiene tu beso.
No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un gramo, ni un momento:
Es sólo este lugar donde estuviste,
estos mis brazos tercos.
Jaime Sabines
(Recuento de poemas, 1950-1993)
martes, 21 de diciembre de 2010
Debe existir un modo, una forma...
Debe existir un modo, una forma
de recoger lo perdido,
de apropiarse de todo aquello
que devino externo, separado.
Pero, cómo superar lo que uno es,
la bruma que uno es,
la vaguedad que a uno lo habita.
Cómo, me pregunto,
tornar sólido lo que el día licúa
mientras paso, como tantos otros,
de la luz a la sombra
y de la sombra a la luz
mientras los pájaros anidan
en techos que la lluvia y el viento,
inexorables, desgastan.
A la voz acude una gota que cae,
un párrafo difuso,
un humo que oscurece el vidrio,
un sabor neutro, sin espesor, en la boca.
Debe existir, en tierras lejanas y altas,
otra manera de calzarse,
de abrir la puerta,
de correr la cortina para ver el cielo,
de dormir, soñar y despertar.
Carlos Barbarito
(Pergamino, Argentina, 1955)
Publicado en Un poema cada día por cortesía del autor.
de recoger lo perdido,
de apropiarse de todo aquello
que devino externo, separado.
Pero, cómo superar lo que uno es,
la bruma que uno es,
la vaguedad que a uno lo habita.
Cómo, me pregunto,
tornar sólido lo que el día licúa
mientras paso, como tantos otros,
de la luz a la sombra
y de la sombra a la luz
mientras los pájaros anidan
en techos que la lluvia y el viento,
inexorables, desgastan.
A la voz acude una gota que cae,
un párrafo difuso,
un humo que oscurece el vidrio,
un sabor neutro, sin espesor, en la boca.
Debe existir, en tierras lejanas y altas,
otra manera de calzarse,
de abrir la puerta,
de correr la cortina para ver el cielo,
de dormir, soñar y despertar.
Carlos Barbarito
(Pergamino, Argentina, 1955)
Publicado en Un poema cada día por cortesía del autor.
viernes, 17 de diciembre de 2010
Commision
Go, my songs, to the lonely and the unsatisfied,
Go also to the nerve-wracked, go to the enslaved-by-convention,
Bear to them my contempt for their oppressors.
Go as a great wave of cool water,
Bear my contempt of oppressors.
Speak against unconscious oppression,
Speak against the tyranny of the unimaginative,
Speak against bonds.
Go to the bourgeoise who is dying of her ennuis,
Go to the women in suburbs.
Go to the hideously wedded,
Go to them whose failure is concealed,
Go to the unluckily mated,
Go to the bought wife,
Go to the woman entailed.
Go to those who have delicate lust,
Go to those whose delicate desires are thwarted,
Go like a blight upon the dullness of the world;
Go with your edge against this,
Strengthen the subtle cords,
Bring confidence upon the algae and the tentacles of the soul.
Go in a friendly manner,
Go with an open speech.
Be eager to find new evils and new good,
Be against all forms of oppression.
Go to those who are thickened with middle age,
To those who have lost their interest.
Go to the adolescent who are smothered in family–
Oh how hideous it is
To see three generations of one house gathered together!
It is like an old tree with shoots,
And with some branches rotted and falling.
Go out and defy opinion,
Go against this vegetable bondage of the blood.
Be against all sorts of mortmain.
Versión en castellano de Un poema cada día
MANDATO
Id, canciones mías, a los solitarios y a los insatisfechos,
id también a los atormentados, a los esclavos de convencionalismos,
llevadles mi desprecio por sus opresores.
Id como una gran ola de agua fría,
llevad mi desprecio por los opresores.
Hablad en contra de la opresión inconsciente,
hablad en contra de la tiranía de los que no tienen imaginación,
hablad en contra de las cadenas.
Id a la burguesa que se muere de hastío,
id a las mujeres de las zonas residenciales.
Id a los odiosamente casados,
id a aquellos que ocultan su fracaso,
id a los desafortunadamente emparejados,
id a la esposa comprada,
id a la mujer impuesta.
Id a aquellos que tienen delicada lascivia,
id a aquellos cuyos delicados deseos están frustrados,
id como una plaga contra la estupidez del mundo;
id con vuestro filo contra esto,
fortaleced las sutiles cuerdas,
traed confianza a las algas y tentáculos del alma.
Id de forma amistosa,
id con un discurso abierto.
Ansiad hallar nuevos males y un nuevo bien,
estad en contra de todas las formas de opresión.
Id a aquellos endurecidos por la mediana edad,
a aquellos que han perdido el interés.
Id a los adolescentes asfixiados en la familia
¡oh, qué horribles es
ver tres generaciones reunidas en una casa!
Es como un árbol viejo con retoños
y con ramas podridas que se caen.
Salid y desafiad la opinión,
id contra esta vegetal esclavitud de la sangre.
Id contra todas las clases de manos muertas.
Ezra Pound
(Poetry, abril, 1913)
Go also to the nerve-wracked, go to the enslaved-by-convention,
Bear to them my contempt for their oppressors.
Go as a great wave of cool water,
Bear my contempt of oppressors.
Speak against unconscious oppression,
Speak against the tyranny of the unimaginative,
Speak against bonds.
Go to the bourgeoise who is dying of her ennuis,
Go to the women in suburbs.
Go to the hideously wedded,
Go to them whose failure is concealed,
Go to the unluckily mated,
Go to the bought wife,
Go to the woman entailed.
Go to those who have delicate lust,
Go to those whose delicate desires are thwarted,
Go like a blight upon the dullness of the world;
Go with your edge against this,
Strengthen the subtle cords,
Bring confidence upon the algae and the tentacles of the soul.
Go in a friendly manner,
Go with an open speech.
Be eager to find new evils and new good,
Be against all forms of oppression.
Go to those who are thickened with middle age,
To those who have lost their interest.
Go to the adolescent who are smothered in family–
Oh how hideous it is
To see three generations of one house gathered together!
It is like an old tree with shoots,
And with some branches rotted and falling.
Go out and defy opinion,
Go against this vegetable bondage of the blood.
Be against all sorts of mortmain.
Versión en castellano de Un poema cada día
MANDATO
Id, canciones mías, a los solitarios y a los insatisfechos,
id también a los atormentados, a los esclavos de convencionalismos,
llevadles mi desprecio por sus opresores.
Id como una gran ola de agua fría,
llevad mi desprecio por los opresores.
Hablad en contra de la opresión inconsciente,
hablad en contra de la tiranía de los que no tienen imaginación,
hablad en contra de las cadenas.
Id a la burguesa que se muere de hastío,
id a las mujeres de las zonas residenciales.
Id a los odiosamente casados,
id a aquellos que ocultan su fracaso,
id a los desafortunadamente emparejados,
id a la esposa comprada,
id a la mujer impuesta.
Id a aquellos que tienen delicada lascivia,
id a aquellos cuyos delicados deseos están frustrados,
id como una plaga contra la estupidez del mundo;
id con vuestro filo contra esto,
fortaleced las sutiles cuerdas,
traed confianza a las algas y tentáculos del alma.
Id de forma amistosa,
id con un discurso abierto.
Ansiad hallar nuevos males y un nuevo bien,
estad en contra de todas las formas de opresión.
Id a aquellos endurecidos por la mediana edad,
a aquellos que han perdido el interés.
Id a los adolescentes asfixiados en la familia
¡oh, qué horribles es
ver tres generaciones reunidas en una casa!
Es como un árbol viejo con retoños
y con ramas podridas que se caen.
Salid y desafiad la opinión,
id contra esta vegetal esclavitud de la sangre.
Id contra todas las clases de manos muertas.
Ezra Pound
(Poetry, abril, 1913)
domingo, 12 de diciembre de 2010
Romance del Conde Olinos
Madrugaba el Conde Olinos,
mañanitas de San Juan,
a dar agua a su caballo
a las orillas del mar.
Mientras el caballo bebe,
se oye un hermoso cantar;
las aves que iban volando
se paraban a escuchar.
Desde las torres más altas
la Reina le oyó cantar.
–Mira, hija, cómo canta
la sirenita del mar.
–No es la sirenita, madre,
que ésta tiene otro cantar;
es la voz del Conde Olinos
que por mí penando está.
–Si es la voz del Conde Olinos
yo le mandaré matar;
que para casar contigo
le falta sangre real.
–No le mande matar, madre,
no le mande usted matar;
que si mata al Conde Olinos
a mí la muerte me da.
Guardias mandaba la Reina
al Conde Olinos buscar,
que le maten a lanzadas
y echen su cuerpo a la mar.
La infantina, con gran pena,
no cesaba de llorar.
Él murió a la media noche
y ella, a los gallos cantar.
Anónimo
(Siglo XV)
mañanitas de San Juan,
a dar agua a su caballo
a las orillas del mar.
Mientras el caballo bebe,
se oye un hermoso cantar;
las aves que iban volando
se paraban a escuchar.
Desde las torres más altas
la Reina le oyó cantar.
–Mira, hija, cómo canta
la sirenita del mar.
–No es la sirenita, madre,
que ésta tiene otro cantar;
es la voz del Conde Olinos
que por mí penando está.
–Si es la voz del Conde Olinos
yo le mandaré matar;
que para casar contigo
le falta sangre real.
–No le mande matar, madre,
no le mande usted matar;
que si mata al Conde Olinos
a mí la muerte me da.
Guardias mandaba la Reina
al Conde Olinos buscar,
que le maten a lanzadas
y echen su cuerpo a la mar.
La infantina, con gran pena,
no cesaba de llorar.
Él murió a la media noche
y ella, a los gallos cantar.
Anónimo
(Siglo XV)
jueves, 9 de diciembre de 2010
Romance del enamorado y la muerte
Un sueño soñaba anoche,
soñito del alma mía,
soñaba con mis amores
que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora tan blanca
muy más que la nieve fría.
–¿Por dónde has entrado, amor?
¿Cómo has entrado, mi vida?
Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.
–No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía.
–¡Ay, Muerte tan rigurosa,
déjame vivir un día!
Un día no puede ser,
una hora tienes de vida.
Muy de prisa se calzaba,
más deprisa se vestía;
ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
–Ábreme la puerta, Blanca,
ábreme la puerta, niña.
–¿Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio
mi madre no está dormida.
–Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás, querida;
la Muerte me está buscando,
junto a ti, vida sería.
–Vete bajo la ventana
donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare
mis trenzas añadiría.
La fina seda se rompe;
la Muerte que allí venía:
–Vamos, el enamorado,
que la hora ya está cumplida.
Anónimo
(Siglo XV)
soñito del alma mía,
soñaba con mis amores
que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora tan blanca
muy más que la nieve fría.
–¿Por dónde has entrado, amor?
¿Cómo has entrado, mi vida?
Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.
–No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía.
–¡Ay, Muerte tan rigurosa,
déjame vivir un día!
Un día no puede ser,
una hora tienes de vida.
Muy de prisa se calzaba,
más deprisa se vestía;
ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
–Ábreme la puerta, Blanca,
ábreme la puerta, niña.
–¿Cómo te podré yo abrir
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio
mi madre no está dormida.
–Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás, querida;
la Muerte me está buscando,
junto a ti, vida sería.
–Vete bajo la ventana
donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare
mis trenzas añadiría.
La fina seda se rompe;
la Muerte que allí venía:
–Vamos, el enamorado,
que la hora ya está cumplida.
Anónimo
(Siglo XV)
lunes, 6 de diciembre de 2010
No me gusta la poesía
No me gusta la poesía. Creo que sólo me gustó de niña, cuando era un juego más. Pero no ahora que es lo inevitable.Ya no puede gustarme, porque me quita el sueño y ensombrece mis ojos y mis horas. Porque aparece sin que yo la busque. Ya no puede gustarme, porque la he visto en lugares terribles: la he visto en las afueras de las grandes ciudades y la he visto en la guerra y en el vértigo, en la tierra arrasada, en los barcos hundidos y en los niños enfermos, en las columnas de humo de las fábricas, en este cielo sucio y sin estrellas. Y la he visto en mi cuerpo cuando tiembla de frío.
María M. Bautista
María M. Bautista
jueves, 2 de diciembre de 2010
Yo me amaba una señora
Yo me amaba una señora
que en el mundo no hay su par.
Las facciones que ella tiene
yo vos las quiero contar:
tal tenía la su cara
como rosa en el rosal:
las cejas puestas con arco,
color de fino contray;
los sus ojos tenía garzos,
parecen de un gavilán;
la nariz afiladica
como hecha de metal;
los labios de la su boca
como un fino coral;
los dientes tiene muy blancos,
menudos como la sal;
parece la su garganta
cuello de garza real;
los pechos los tenía tales
que es maravilla mirar...
y contemplando su cuerpo
el día viera asomar.
Anónimo
(Siglo XV)
que en el mundo no hay su par.
Las facciones que ella tiene
yo vos las quiero contar:
tal tenía la su cara
como rosa en el rosal:
las cejas puestas con arco,
color de fino contray;
los sus ojos tenía garzos,
parecen de un gavilán;
la nariz afiladica
como hecha de metal;
los labios de la su boca
como un fino coral;
los dientes tiene muy blancos,
menudos como la sal;
parece la su garganta
cuello de garza real;
los pechos los tenía tales
que es maravilla mirar...
y contemplando su cuerpo
el día viera asomar.
Anónimo
(Siglo XV)
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Coplas por la muerte de su padre (fragmento)
I
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.
II
Pues si vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
Non se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera
más que duró lo que vio,
pues que todo ha de pasar
por tal manera.
III
Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
allegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.
Jorge Manrique
(h. 1440-1479)
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.
II
Pues si vemos lo presente
cómo en un punto se es ido
y acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo no venido
por pasado.
Non se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera
más que duró lo que vio,
pues que todo ha de pasar
por tal manera.
III
Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos,
allegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.
Jorge Manrique
(h. 1440-1479)
martes, 30 de noviembre de 2010
Serranilla VI
Moza tan hermosa
no vi en la frontera,
como una vaquera
de la Finojosa.
Haciendo la vía
del Calatraveño
a Santa María,
vencido del sueño,
por tierra fragosa
perdí la carrera,
do vi la vaquera
de la Finojosa.
En un verde prado
de rosas y flores,
guardando ganado
con otros pastores,
la vi tan graciosa,
que apenas creyera
que fuese vaquera
de la Finojosa.
No creo las rosas
de la primavera
sean tan hermosas
ni de tal manera;
hablando sin glosa,
si antes supiera
de aquella vaquera
de la Finojosa.
No tanto mirara
su mucha beldad,
porque me dejara
en mi libertad.
Mas dije:"Donosa
(por saber quién era),
¿aquella vaquera
de la Finojosa?..."
Bien como riendo,
dijo: "Bien vengades,
que ya bien entiendo
lo que demandades:
no es deseosa
de amar, ni lo espera,
aquesa vaquera
de la Finojosa".
Marqués de Santillana
(1398-1458)
*Do: Donde
Aquesa: Esa
no vi en la frontera,
como una vaquera
de la Finojosa.
Haciendo la vía
del Calatraveño
a Santa María,
vencido del sueño,
por tierra fragosa
perdí la carrera,
do vi la vaquera
de la Finojosa.
En un verde prado
de rosas y flores,
guardando ganado
con otros pastores,
la vi tan graciosa,
que apenas creyera
que fuese vaquera
de la Finojosa.
No creo las rosas
de la primavera
sean tan hermosas
ni de tal manera;
hablando sin glosa,
si antes supiera
de aquella vaquera
de la Finojosa.
No tanto mirara
su mucha beldad,
porque me dejara
en mi libertad.
Mas dije:"Donosa
(por saber quién era),
¿aquella vaquera
de la Finojosa?..."
Bien como riendo,
dijo: "Bien vengades,
que ya bien entiendo
lo que demandades:
no es deseosa
de amar, ni lo espera,
aquesa vaquera
de la Finojosa".
Marqués de Santillana
(1398-1458)
*Do: Donde
Aquesa: Esa
lunes, 29 de noviembre de 2010
Sin vos y sin Dios y mí
Yo soy quien libre me vi,
yo quien pudiera olvidaros,
yo soy el que por amaros
estoy desque os conoscí
sin Dios y sin vos y mí.
Sin Dios, porque en vos adoro,
sin vos, pues no me queréis;
pues sin mí ya está de coro
que vos sois quien me tenéis.
Así que triste nací,
pues que pudiera olvidaros;
yo soy el que por amaros
estoy, desque os conoscí,
sin Dios y sin vos y mí.
Jorge Manrique
(h. 1440-1479)
yo quien pudiera olvidaros,
yo soy el que por amaros
estoy desque os conoscí
sin Dios y sin vos y mí.
Sin Dios, porque en vos adoro,
sin vos, pues no me queréis;
pues sin mí ya está de coro
que vos sois quien me tenéis.
Así que triste nací,
pues que pudiera olvidaros;
yo soy el que por amaros
estoy, desque os conoscí,
sin Dios y sin vos y mí.
Jorge Manrique
(h. 1440-1479)
domingo, 28 de noviembre de 2010
Escribir un poema
...........Escribir una poesía
...................es coger
.................un puñado
de arena mojada de olas y agua
......echártelo en el bolsillo
.................y confiar
........en que podrás llevar
.............para siempre
..........la auténtica playa
......dentro de tu chaqueta.
Javier Puebla
(El gigante y el enano, 2010)
...................es coger
.................un puñado
de arena mojada de olas y agua
......echártelo en el bolsillo
.................y confiar
........en que podrás llevar
.............para siempre
..........la auténtica playa
......dentro de tu chaqueta.
Javier Puebla
(El gigante y el enano, 2010)
jueves, 25 de noviembre de 2010
La maltratada
Tengo Sed. Me has quitado las praderas del norte,
regadas por arroyos de respeto y cariño.
Tengo frío. Te has ido con el sur de mi alcoba,
dejándome las huellas de tu hielo en mi cuerpo.
No sé qué hacer. La vida me parece una tumba
donde me has enterrado viva, una oscuridad
irrespirable, un túnel sin salida, una muerte
prolongada, el vacío, la ausencia, el desamparo.
Me siento tan vencida por tu odio, tan débil,
tan aterrorizada y tan inexistente,
que no puedo llorar, ni llamar por teléfono
a mis padres (que acaso me dirían: “Aguanta,
que por algo naciste mujer”), ni hacerle señas
a la vecina desde la ventana. Me quedo
acurrucada en un rincón del dormitorio,
esperando que vuelvas y sigas arrasando
con gestos de desprecio, con golpes y con gritos
aquel campo de amor que cultivamos juntos.
Luis Alberto de Cuenca
(El reino blanco, 2010)
regadas por arroyos de respeto y cariño.
Tengo frío. Te has ido con el sur de mi alcoba,
dejándome las huellas de tu hielo en mi cuerpo.
No sé qué hacer. La vida me parece una tumba
donde me has enterrado viva, una oscuridad
irrespirable, un túnel sin salida, una muerte
prolongada, el vacío, la ausencia, el desamparo.
Me siento tan vencida por tu odio, tan débil,
tan aterrorizada y tan inexistente,
que no puedo llorar, ni llamar por teléfono
a mis padres (que acaso me dirían: “Aguanta,
que por algo naciste mujer”), ni hacerle señas
a la vecina desde la ventana. Me quedo
acurrucada en un rincón del dormitorio,
esperando que vuelvas y sigas arrasando
con gestos de desprecio, con golpes y con gritos
aquel campo de amor que cultivamos juntos.
Luis Alberto de Cuenca
(El reino blanco, 2010)
martes, 23 de noviembre de 2010
Égloga III (fragmento)
Filódoce, que así de aquellas era
llamada la mayor, con diestra mano
tenía figurada la ribera
de Estrimón, de una parte el verde llano
y de otra el monte de aspereza fiera,
pisado tarde o nunca de pie humano,
donde el amor movió con tanta gracia
la dolorosa lengua del de Tracia.
Estaba figurada la hermosa
Eurídice, en el blanco pie mordida
de la pequeña sierpe ponzoñosa,
entre la hierba y flores escondida;
descolorida estaba como rosa
que ha sido fuera de sazón cogida,
y el ánima, los ojos ya volviendo,
de la hermosa carne despidiendo.
Figurado se vía extensamente
el osado marido que bajaba
al triste reino de la oscura gente,
y la mujer perdida recobraba;
y cómo después de esto, él impaciente
por mirarla de nuevo, la tornaba
a perder otra vez, y del tirano
se queja al monte solitario en vano.
Garcilaso de la Vega
(h. 1501-1536)
llamada la mayor, con diestra mano
tenía figurada la ribera
de Estrimón, de una parte el verde llano
y de otra el monte de aspereza fiera,
pisado tarde o nunca de pie humano,
donde el amor movió con tanta gracia
la dolorosa lengua del de Tracia.
Estaba figurada la hermosa
Eurídice, en el blanco pie mordida
de la pequeña sierpe ponzoñosa,
entre la hierba y flores escondida;
descolorida estaba como rosa
que ha sido fuera de sazón cogida,
y el ánima, los ojos ya volviendo,
de la hermosa carne despidiendo.
Figurado se vía extensamente
el osado marido que bajaba
al triste reino de la oscura gente,
y la mujer perdida recobraba;
y cómo después de esto, él impaciente
por mirarla de nuevo, la tornaba
a perder otra vez, y del tirano
se queja al monte solitario en vano.
Garcilaso de la Vega
(h. 1501-1536)
lunes, 22 de noviembre de 2010
Oda XI
Tu ne quaeseris, scire nefas, quem mihi, quem tibi
finem di dederint, Leuconoe, nec Babylonios
temptaris numeros. Ut melius, quidquid erit, pati!
Seu plures hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam,
quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare
Tyrrhenum, sapias, vina liques et spatio brevi
spem longam reseces. Dum loquimur, fugerit invida
aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.
Horacio
(65 a. C.-8 a. C.)
Versión en castellano de Un poema cada día
No indagues, Leuconoe, no es lícito saberlo,
qué plazo a ti y a mí nos habrán dado los dioses,
ni consultes los números de Babilonia.
¡Cuánto mejor es aceptar cualquier cosa que suceda!
Sean muchos los inviernos que Júpiter te ha concedido,
sea éste el último, que al mar Tirreno debilita ahora
en los peligrosos escollos, sé sabia, filtra el vino
y no tengas esperanza larga en el breve espacio
de la vida. Mientras hablamos, habrá huido envidioso
el tiempo: goza este día, nada fiable es el mañana.
finem di dederint, Leuconoe, nec Babylonios
temptaris numeros. Ut melius, quidquid erit, pati!
Seu plures hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam,
quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare
Tyrrhenum, sapias, vina liques et spatio brevi
spem longam reseces. Dum loquimur, fugerit invida
aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.
Horacio
(65 a. C.-8 a. C.)
Versión en castellano de Un poema cada día
No indagues, Leuconoe, no es lícito saberlo,
qué plazo a ti y a mí nos habrán dado los dioses,
ni consultes los números de Babilonia.
¡Cuánto mejor es aceptar cualquier cosa que suceda!
Sean muchos los inviernos que Júpiter te ha concedido,
sea éste el último, que al mar Tirreno debilita ahora
en los peligrosos escollos, sé sabia, filtra el vino
y no tengas esperanza larga en el breve espacio
de la vida. Mientras hablamos, habrá huido envidioso
el tiempo: goza este día, nada fiable es el mañana.
miércoles, 17 de noviembre de 2010
La plaza y los naranjos encendidos
...La plaza y los naranjos encendidos
con sus frutas redondas y risueñas.
...Tumulto de pequeños colegiales
que, al salir en desorden de la escuela,
llenan el aire de la plaza en sombra
con la algazara de sus voces nuevas.
...¡Alegría infantil en los rincones
de las ciudades muertas!...
...¡Y algo nuestro de ayer, que todavía
vemos vagar por estas calles viejas!
Antonio Machado
(Soledades, galerías y otros poemas, 1907)
con sus frutas redondas y risueñas.
...Tumulto de pequeños colegiales
que, al salir en desorden de la escuela,
llenan el aire de la plaza en sombra
con la algazara de sus voces nuevas.
...¡Alegría infantil en los rincones
de las ciudades muertas!...
...¡Y algo nuestro de ayer, que todavía
vemos vagar por estas calles viejas!
Antonio Machado
(Soledades, galerías y otros poemas, 1907)
martes, 16 de noviembre de 2010
Quisiera estar solo en el sur
Quizá mis lentos ojos no verán más el sur
De ligeros paisajes dormidos en el aire,
Con cuerpos a la sombra de ramas como flores
O huyendo en un galope de caballos furiosos.
El sur es un desierto que llora mientras canta,
Y esa voz no se extingue como pájaro muerto;
Hacia el mar encamina sus deseos amargos
Abriendo un eco débil que vive lentamente.
En el sur tan distante quiero estar confundido.
La lluvia allí no es más que una rosa entreabierta;
Su niebla misma ríe, risa blanca en el viento.
Su oscuridad, su luz son bellezas iguales.
Luis Cernuda
(Un río, un amor, 1929)
De ligeros paisajes dormidos en el aire,
Con cuerpos a la sombra de ramas como flores
O huyendo en un galope de caballos furiosos.
El sur es un desierto que llora mientras canta,
Y esa voz no se extingue como pájaro muerto;
Hacia el mar encamina sus deseos amargos
Abriendo un eco débil que vive lentamente.
En el sur tan distante quiero estar confundido.
La lluvia allí no es más que una rosa entreabierta;
Su niebla misma ríe, risa blanca en el viento.
Su oscuridad, su luz son bellezas iguales.
Luis Cernuda
(Un río, un amor, 1929)
jueves, 11 de noviembre de 2010
Fonemoramas
Si canto soy un cantueso
Si leo soy un león
Si emano soy una mano
Si amo soy un amasijo
Si lucho soy un serrucho
Si como soy como soy
Si río soy un río de risa
Si duermo enfermo de dormir
Si fumo me fumo hasta el humo
Si hablo me escucha el diablo
Si miento invento una verdad
Si me hundo me Carlos Edmundo
Carlos Edmundo de Ory
(Metanoia, 1978)
Si leo soy un león
Si emano soy una mano
Si amo soy un amasijo
Si lucho soy un serrucho
Si como soy como soy
Si río soy un río de risa
Si duermo enfermo de dormir
Si fumo me fumo hasta el humo
Si hablo me escucha el diablo
Si miento invento una verdad
Si me hundo me Carlos Edmundo
Carlos Edmundo de Ory
(Metanoia, 1978)
viernes, 5 de noviembre de 2010
Amor más poderoso que la vida
La misma calidad que el sol en tu país,
saliendo entre las nubes:
alegre y delicado matiz en unas hojas,
fulgor de un cristal, modulación
del apagado brillo de la lluvia.
La misma calidad que tu ciudad,
tu ciudad de cristal innumerable
idéntica y distinta, cambiada por el tiempo:
calles que desconozco y plaza antigua
de pájaros poblada,
la plaza en que una noche nos besamos.
La misma calidad que tu expresión,
al cabo de los años,
esta noche al mirarme:
la misma calidad que tu expresión
y la expresión herida de tus labios.
Amor que tiene calidad de vida,
amor sin exigencias de futuro,
presente del pasado,
amor más poderoso que la vida:
perdido y encontrado.
Encontrado, perdido...
Jaime Gil de Biedma
(Poemas póstumos, 1968)
saliendo entre las nubes:
alegre y delicado matiz en unas hojas,
fulgor de un cristal, modulación
del apagado brillo de la lluvia.
La misma calidad que tu ciudad,
tu ciudad de cristal innumerable
idéntica y distinta, cambiada por el tiempo:
calles que desconozco y plaza antigua
de pájaros poblada,
la plaza en que una noche nos besamos.
La misma calidad que tu expresión,
al cabo de los años,
esta noche al mirarme:
la misma calidad que tu expresión
y la expresión herida de tus labios.
Amor que tiene calidad de vida,
amor sin exigencias de futuro,
presente del pasado,
amor más poderoso que la vida:
perdido y encontrado.
Encontrado, perdido...
Jaime Gil de Biedma
(Poemas póstumos, 1968)
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Campo
....La tarde está muriendo
como un hogar humilde que se apaga.
....Allá, sobre los montes,
quedan algunas brasas.
....Y ese árbol roto en el camino blanco
hace llorar de lástima.
....¡Dos ramas en el tronco herido, y una
hoja marchita y negra en cada rama!
....¿Lloras?... Entre los álamos de oro,
lejos, la sombra del amor te aguarda.
Antonio Machado
(Soledades, galerías y otros poemas, 1907)
como un hogar humilde que se apaga.
....Allá, sobre los montes,
quedan algunas brasas.
....Y ese árbol roto en el camino blanco
hace llorar de lástima.
....¡Dos ramas en el tronco herido, y una
hoja marchita y negra en cada rama!
....¿Lloras?... Entre los álamos de oro,
lejos, la sombra del amor te aguarda.
Antonio Machado
(Soledades, galerías y otros poemas, 1907)
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