martes, 20 de octubre de 2015

So el encina

                      La encina de Flagey, Gustave Courbet (1864)

So el encina, encina,
so el encina.

Yo me iba, mi madre,
a la romería;
por ir más devota
fui sin compañía.
So el encina.

Por ir más devota
fui sin compañía;
tomé otro camino,
dejé el que tenía.
So el encina.

Tomé otro camino,

dejé el que tenía;
halleme perdida
en una montiña.
So el encina.

Halleme perdida
en una montiña,
echeme a dormir
al pie del encina.
So el encina.
 

Echeme a dormir
al pie del encina;
a la media noche
desperté, mezquina.
So el encina.

A la media noche
desperté, mezquina;
halleme en los brazos
del que más quería.
So el encina.
 

Halleme en los brazos
del que más quería;
pesome, cuitada
desque amanecía.
So el encina.

Pesome, cuitada,
desque amanecía
porque yo gozaba
del que más quería.
So el encina.

Porque yo gozaba

del que más quería:
¡muy bendita sía
la tal romería!
So el encina.


Anónimo
(Siglo XV)

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