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lunes, 19 de marzo de 2012

No con vana lisonja y blando acento

          Manuel José Quintana, José Ribelles y Helip (1778-1835)

No con vana lisonja y blando acento
me quieras engañar, huésped del prado;
yo no soy lo que fui: rigor del hado
me condena por siempre al escarmiento.

Nunca lozana a su primer contento
la planta vuelve que truncó el arado,
por más que al cielo le merezca agrado
y que amoroso la acaricie el viento.

Anda, pasa adelante; en otras flores
más ricas de fragancia y más felices
pon tu dulce cuidado y tus amores:
 
que es ya en mí por demás cuanto predices,
pues el aire del sol con sus ardores
quemó hasta la esperanza en mis raíces.

Manuel José Quintana
(1772-1857)

viernes, 21 de enero de 2011

Mediodía

Mediodía. El gorjeo

de los verderones.

Y el río en silencio.


Kobayashi Issa
(1762-1826)



[Traducción de Remedios Diéguez]

lunes, 26 de enero de 2009

El rey de Thule

Goethe, Nerval y versión en castellano de Un poema cada día


Der König in Thule

Es war ein König in Thule,
Gar treu bis an das Grab,
Dem sterbend seine Buhle
Einen goldnen Becher gab.

Es ging ihm nichts darüber,
Er leert' ihn jeden Schmaus;
Die Augen gingen ihm über,
So oft er trank daraus.

Und als er kam zu sterben,
Zählt' er seine Städt' im Reich,
Gönnt' alles seinem Erben,
Den Becher nicht zugleich.

Er saß beim Königsmahle,
Die Ritter um ihn her,
Auf hohem Vätersaale,
Dort auf dem Schloß am Meer.

Dort stand der alte Zecher,
Trank letzte Lebensglut,
Und warf den heil'gen Becher
Hinunter in die Flut.

Er sah ihn stürzen, trinken
Und sinken tief ins Meer.
Die Augen täten ihm sinken
Trank nie einen Tropfen mehr.


Johann Wolfgang Goethe (1774)

Puedes oír este poema en alemán aquí.



Le roi de Thulé

Il était un roi de Thulé
À qui son amante fidèle
Légua, comme souvenir d'elle,
Une coupe d'or ciselé.

C'était un trésor plein de charmes
Où son amour se conservait:
À chaque fois qu'il y buvait
Ses yeux se remplissaient de larmes.

Voyant ses derniers jours venir,
Il divisa son héritage,
Mais il excepta du partage
La coupe, son cher souvenir.

Il fit à la table royale
Asseoir les barons dans sa tour ;
Debout et rangée alentour,
Brillait sa noblésse loyale.

Sous le balcon grondait la mer.
Le vieux roi se lève en silence,
Il boit, –frissonne, et sa main lance
La coupe d'or au flot amer!

Il la vit tourner dans l'eau noire,
La vague en s'ouvrant fit un pli,
Le roi pencha son front pâli...
Jamais on ne le vit plus boire.


Gérard de Nerval
Odelettes (1853)



El rey de Thule

Érase un rey de Thule,
a quien su amante fiel
legó, como recuerdo,
una copa de oro cincelado.

Era un tesoro lleno de encantos,
donde se conservaba su amor:
cada vez que bebía en ella
sus ojos de lágrimas se llenaban.

Al ver acercarse sus últimos días,
dividió su heredad,
pero exceptuó del reparto
la copa, su recuerdo preciado.

En su torre a los barones
hizo sentar a la mesa real;
de pie y alrededor colocada,
brillaba su nobleza leal.

Bajo el balcón el mar bramaba.
El viejo rey se levanta en silencio,
bebe, –tiembla, y su mano lanza
la copa de oro al oleaje amargo.

La vio girar en el agua negra,
la ola, al abrirse, hizo un pliegue,
el rey inclinó su pálida frente...
Nunca más se le vio beber.
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