Mostrando entradas con la etiqueta Alfonsina Storni. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alfonsina Storni. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de octubre de 2023

Vida

                                 Primavera, Leon Wyczółkowsk (1933)

Mis nervios están locos, en las venas
la sangre hierve, líquido de fuego
salta a mis labios donde finge luego
la alegría de todas las verbenas.

Tengo deseos de reír; las penas,
que de domar a voluntad no alego,
hoy conmigo no juegan y yo juego
con la tristeza azul de que están llenas.

El mundo late; toda su armonía
la siento tan vibrante que hago mía
cuanto escancio en su trova de hechicera.

¡Es que abrí la ventana hace un momento
y en las alas finísimas del viento
me ha traído su sol la primavera!

Alfonsina Storni
(La inquietud del rosal, 1916)

viernes, 22 de enero de 2021

Soy


Un arroyo en el bosque de Moesgaard, Peder Mørk Mønsted (1888) 
 
Soy suave y triste si idolatro, puedo
bajar el cielo hasta mi mano cuando
el alma de otro al alma mía enredo.
Plumón alguno no hallarás más blando.

Ninguna como yo las manos besa,
ni se acurruca tanto en un ensueño,
ni cupo en otro cuerpo, así pequeño,
un alma humana de mayor terneza.

Muero sobre los ojos, si los siento
como pájaros vivos, un momento,
aletear bajo mis dedos blancos.

Sé la frase que encanta y que comprende
y sé callar cuando la luna asciende
enorme y roja sobre los barrancos.
 
Alfonsina Storni
(Ocre, 1925)

viernes, 17 de noviembre de 2017

Noche divina

 
                           Jardín de Aranjuez, Santiago Rusiñol (1907)

Este jardín nos cede su delicia,
nos cede el árbol de manzanas lleno:
fuente de dioses a la sed propicia,
pan del instinto, para el hambre, bueno.

Mas blanco mármol sin igual pudicia
fija en nosotros su mirar sereno:
muslo desnudo, vigoroso el seno,
puro, como la luz que lo acaricia.

Se hacen tus ojos demasiado azules,
cubren tus manos impalpables tules
y algo divino te levanta en vuelo.

No cortemos la fruta deleitosa
y mira el alma en una nube rosa
cómo es de azul la beatitud del cielo.


Alfonsina Storni
(Irremediablemente, 1919)

jueves, 5 de marzo de 2015

Al oído...

       Costa de Crimea a la luz de la luna, Ivan Aivazovsky (1853)

Si quieres besarme... besa,
–yo comparto tus antojos–
mas no hagas mi boca presa,
¡bésame quedo en los ojos!

No me hables de los hechizos
de tus besos en el cuello...
Están celosos mis rizos,
¡Acaríciame el cabello!

Para tu mimo oportuno,
si tus ojos son palabras,
me darán, uno por uno,
los pensamientos que labras.

Pon tu mano entre las mías,
temblarán como un canario
y oiremos las sinfonías
de algún amor milenario.

Esta es una noche muerta
bajo la techumbre astral.
Está callada la huerta
como en un sueño letal.

Tiene un matiz de alabastro
y un misterio de pagoda.
¡Mira la luz de aquel astro!
¡La tengo en el alma toda!

Silencio...silencio...¡Calla!
Hasta el agua corre apena,
bajo su verde pantalla
se aquieta cabe la arena.

¡Oh! ¡Qué perfume tan fino!
¡No beses mis labios rojos!
En la noche de platino
bésame quedo en los ojos...

Alfonsina Storni
(La inquietud del rosal, 1916)

martes, 17 de febrero de 2009

Soñar

Las mujeres solteras sueñan de varios modos.
Unas sueñan con joyas, otras sueñan con flores,
otras sueñan con vagos y tímidos amores.
¡Son mis ardientes sueños tan distintos de todos!

Porque son mis deseos rebeldes a la brida
-como potros- yo sueño con músculos de atleta
repujados en bronce; con la fecunda veta
de una vena que arrastran, en tumulto, la Vida;

con caricias audaces; y con el beso acre,
mordaz y calcinante de una boca de lacre.
Transfigúrome entonces y, en pasional derroche,

soy lingote de plomo. Me enciendo al rojosombra.
Me fundo en el aliento de aquel que no se nombra.
Renazco entre tus brazos. ¡Y así toda la noche!

Alfonsina Storni
(incluido en Antología mayor, Hiperión, 1994; edición de Jesús Munárriz)

jueves, 5 de febrero de 2009

Bajo tus miradas

Es bajo tus miradas donde nunca zozobro;
es bajo tus miradas tranquilas donde cobro
propiedades de agua; donde río, parlera,
cubriéndome de flores como la enredadera.

Es bajo tus miradas azules donde sobro
para el duelo; despierto sueños nuevos y obro
con tales esperanzas, que parece me hubiera
un deseo exquisito dictado Primavera:

tener el alma fresca, limpia; ser como el lino
que es blanco y huele a hierbas. Poseer el divino
secreto de la risa; que la boca bermeja

persista hasta el silencio postrero, bella, fuerte,
¡y libe en la corola suprema de la Muerte
con su última abeja!

Alfonsina Storni
(El dulce daño, 1918)

lunes, 21 de abril de 2008

La caricia perdida

Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos... En el viento, al rodar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida, ¿quién la recogerá?

Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida rodará... rodará...

Si en los ojos te besan esta noche, viajero,
si estremece las ramas un dulce suspirar,
si te oprime los dedos una mano pequeña
que te toma y te deja, que te logra y se va,

si no ves esa mano ni esa boca que besa,
si es el aire quien teje la ilusión de llamar,
oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
en el viento fundida ¿me reconocerás?

Alfonsina Storni
(Languidez, 1920)
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...