
Bosque en otoño, Albert Bierstadt (1886)
Piel sobre piel está el amor naciendo,
como trigo sembrado que inaugura
en otoño los campos y madura,
hermoso y candeal, oros luciendo.
Bajo tu sombra, amor, estoy creciendo
con la lluvia en que alienta tu ternura
y que me deja, limpias de amargura,
las horas que contigo estoy viviendo.
Yo no sé lo que tiene de divino
este sentirte pleno de tibieza.
Cuando a mi soledad vienes vencido
y tus manos encuentran el camino
de abrirme el corazón a la belleza
tengo que reposarlo en ti, rendido.
Mariluz Escribano Pueo
(Sonetos del alba, 1991)
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