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sábado, 22 de mayo de 2021

El ídolo purísimo que adoro

Retrato idealizado de una dama, Sandro Botticcelli (1480)

    El ídolo purísimo que adoro, 
deidad al mundo y en el cielo diosa,
ya condolida de la dolorosa
vida que paso de contino en lloro,

    el ébano, marfil, nieve, ostro, oro,
la púrpura, coral, jacinto, y rosa
pasando por mi vista deseosa,
de invidia mata del Olimpo el coro.

    Yo, que de la visión divina y rara,
cual nunca vieron ojos soberanos,
a no dudar de su deidad aprendo,

    si yerro en adorar su lumbre clara,
desengáñeme amor, que con humanos
ojos por bien mi solo engaño atiendo.

Francisco De la Torre
(h. 1534-h. 1594)

lunes, 25 de febrero de 2019

Sigo, Silencio, tu estrellado manto

                        Noche en la isla de Rodas, Ivan Aivazovsky (1850)

    Sigo, Silencio, tu estrellado manto,
de transparentes lumbres guarnecido,
enemigo del sol esclarecido,
ave nocturna de agorero canto.

    El falso mago Amor, con el encanto
de palabras quebradas por olvido,
convirtió mi razón y mi sentido,
mi cuerpo no, por deshacelle en llanto.

    Tú, que sabes mi mal, y tú, que fuiste
la ocasión principal de mi tormento,
por quien fui venturoso y desdichado,

    oye tú solo mi dolor, que al triste
a quien persigue cielo violento
no le está bien que sepa su cuidado.


Francisco de la Torre
 (h. 1534-h. 1594)

sábado, 17 de febrero de 2018

La blanca nieve y la purpúrea rosa


              Hermosa Betty, Albert Lynch (h. 1890)

     La blanca nieve y la purpúrea rosa,
que no acaba su ser calor ni invierno;
el sol de aquellos ojos puro, eterno,
donde el Amor como en su ser reposa;

      la belleza y la gracia milagrosa,
que descubren del alma el bien interno;
la hermosura donde yo discierno
que está escondida más divina cosa;

      los lazos de oro donde estoy atado;
el cielo puro donde tengo el mío;
la luz divina que me tiene ciego;

      el sosiego que loco me ha tornado;
el fuego ardiente que me tiene frío,
yesca me han hecho de invisible fuego.

Francisco de la Torre
     (h. 1534-h. 1594)


jueves, 19 de enero de 2017

Clara Luna, que altiva y arrogante

           Diana y Endimión, Benedetto Gennari el Joven (1633-1715)

Clara Luna, que altiva y arrogante
vas haciendo reseña por el cielo
de tu hermosura que el nevado yelo
de tus cuernos la torna rutilante:

si en la memoria de tu dulce amante
no se ha muerto la gloria y el consuelo
que recibiste amando, y el recelo
con que le adormeciste en un instante,

vuelve a mirar de la miseria mía
la sinrazón; si acaso graves males
hallan blandura en tus serenos ojos.

Que ya –culpa del cielo– los veo tales,
que apartarán la amarga compañía
de estos tristes y míseros despojos.

Francisco de la Torre
(h. 1534-h. 1594)

sábado, 16 de mayo de 2015

Bella es mi ninfa si los lazos de oro

          Clemence Isaure, Jules Joseph Lefebvre (1834-1912)

Bella es mi ninfa si los lazos de oro
al apacible viento desordena;
bella, si de sus ojos enajena
el altivo desdén que siempre lloro;

bella, si con la luz que sola adoro

la tempestad del viento y mar serena;
bella, si a la dureza de mi pena
vuelve las gracias del celeste coro.
 

Bella si mansa, bella si terrible,
bella si cruda, bella esquiva, y bella
si vuelve grave aquella luz del cielo;

cuya beldad humana y apacible

ni se puede saber lo que es sin vella,
ni vista entenderá lo que es el suelo. 

Francisco de la Torre
(h. 1534-h. 1594)
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