Aquí está el poema diario que utilizamos para ir fortaleciendo la inteligencia y la sensibilidad de nuestros alumnos. Si alguien encuentra un bálsamo o un revulsivo en esta diaria medicina, bienvenido sea.
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miércoles, 15 de mayo de 2013
El viaje del sonámbulo
Dentro del viaje del sonámbulo
miles de universos cruzan por mi habitación.
Las calles rozan las estrellas,
brilla con ellas mi imaginación.
Dentro del bosque laberíntico
ecos de tu voz me desorientan por dentro.
Busco la forma de acercarme a ti,
cuanto más lo intento más me alejo.
Quedan tantos viajes,
tanto por recorrer soñando.
Quedan tantas noches,
tanto por resolver esperando.
Dentro del viaje del sonámbulo
freno con mi escudo los relámpagos.
Intento con mis pies de plomo
dar el paso a mi salvación.
Dentro del fondo del océano
busco una compuerta hacia mi habitación.
Si no consigo estar de vuelta
cuando amanezca
no sabré quién soy.
Quedan tantos viajes,
tanto por recorrer soñando.
Quedan tantas noches,
tanto por resolver esperando.
Marcos Casal Cao, La sonrisa de Julia
(El viaje del sonámbulo, 2013)
Nuestros amigos de La sonrisa de Julia han publicado El viaje del sonámbulo, del que extraemos esta canción: disfrutadla.
sábado, 19 de enero de 2013
Desde el umbral del sueño me llamaron
Jardingane (Algorta), Jaime Morera Galicia (1854-1927)
Desde el umbral de un sueño me llamaron...
Era la buena voz, la voz querida.
-Dime: ¿vendrás conmigo a ver el alma?....
Llegó a mi corazón una caricia.
-Contigo siempre....Y avancé en mi sueño
por una larga, escueta galería,
sintiendo el roce de la veste pura
y el palpitar suave de la mano amiga.
Antonio Machado
(Soledades, galerías y otros poemas, 1907)
Desde el umbral de un sueño me llamaron...
Era la buena voz, la voz querida.
-Dime: ¿vendrás conmigo a ver el alma?....
Llegó a mi corazón una caricia.
-Contigo siempre....Y avancé en mi sueño
por una larga, escueta galería,
sintiendo el roce de la veste pura
y el palpitar suave de la mano amiga.
Antonio Machado
(Soledades, galerías y otros poemas, 1907)
miércoles, 16 de enero de 2013
Mon rêve familier
Ophelia, Arthur Hughes (1832-1915)
Je fais souvent ce rêve étrange et pénétrant
D'une femme inconnue, et que j'aime, et qui m'aime,
Et qui n'est, chaque fois, ni tout à fait la même
Ni tout à fait une autre, et m'aime et me comprend.
Car elle me comprend, et mon coeur, transparent
Pour elle seule, hélas! cesse d'être un problème,
Pour elle seule, et les moiteurs de mon front blême,
Elle seule les sait rafraîchir en pleurant.
Est-elle brune, blonde ou rousse? –Je l'ignore.
Son nom? Je me souviens qu'il est doux et sonore
Comme ceux des aimés que la Vie exila.
Son regard est pareil au regard des statues,
Et, pour sa voix, lointaine, et calme, et grave, elle a
L'inflexion des voix chères qui se sont tues.
Paul Verlaine
(Poèmes saturniens, 1866)
Versión al castellano de Un poema cada día
Mi sueño familiar
Tengo a menudo un sueño extraño, penetrante
con una mujer ignota, que amo, y me ama.
Y no es, cada vez, ni del todo la misma
ni del todo distinta, y me ama y comprende.
Me comprende, y mi corazón, transparente
para ella sola, ¡ay!, deja de ser un problema,
para ella sola, y el sudor de mi pálida frente,
Solo ella lo sabe refrescar cuando llora.
¿Es morena, rubia o pelirroja? –Lo ignoro.
¿Su nombre? Me acuerdo de que es dulce y sonoro
como los de amados que la Vida exilió.
Su mirada es como la de las estatuas,
y, en su voz, lejana, calma y grave, tiene
la inflexión de caras voces apagadas.
(Poemas saturnianos)
Je fais souvent ce rêve étrange et pénétrant
D'une femme inconnue, et que j'aime, et qui m'aime,
Et qui n'est, chaque fois, ni tout à fait la même
Ni tout à fait une autre, et m'aime et me comprend.
Car elle me comprend, et mon coeur, transparent
Pour elle seule, hélas! cesse d'être un problème,
Pour elle seule, et les moiteurs de mon front blême,
Elle seule les sait rafraîchir en pleurant.
Est-elle brune, blonde ou rousse? –Je l'ignore.
Son nom? Je me souviens qu'il est doux et sonore
Comme ceux des aimés que la Vie exila.
Son regard est pareil au regard des statues,
Et, pour sa voix, lointaine, et calme, et grave, elle a
L'inflexion des voix chères qui se sont tues.
Paul Verlaine
(Poèmes saturniens, 1866)
Versión al castellano de Un poema cada día
Mi sueño familiar
Tengo a menudo un sueño extraño, penetrante
con una mujer ignota, que amo, y me ama.
Y no es, cada vez, ni del todo la misma
ni del todo distinta, y me ama y comprende.
Me comprende, y mi corazón, transparente
para ella sola, ¡ay!, deja de ser un problema,
para ella sola, y el sudor de mi pálida frente,
Solo ella lo sabe refrescar cuando llora.
¿Es morena, rubia o pelirroja? –Lo ignoro.
¿Su nombre? Me acuerdo de que es dulce y sonoro
como los de amados que la Vida exilió.
Su mirada es como la de las estatuas,
y, en su voz, lejana, calma y grave, tiene
la inflexión de caras voces apagadas.
(Poemas saturnianos)
lunes, 23 de mayo de 2011
Era un niño que soñaba
....Era un niño que soñaba
un caballo de cartón.
Abrió los ojos el niño
y el caballito no vio.
Con un caballito blanco
el niño volvió a soñar;
y por la crin lo cogía...
¡Ahora no te escaparás!
Apenas lo hubo cogido,
el niño se despertó.
Tenía el puño cerrado.
¡El caballito voló!
Quedóse el niño muy serio
pensando que no es verdad
un caballito soñado.
Y ya no volvió a soñar.
Pero el niño se hizo mozo
y el mozo tuvo un amor,
y a su amada le decía:
¿Tú eres de verdad o no?
Cuando el mozo se hizo viejo
pensaba: Todo es soñar,
el caballito soñado
y el caballo de verdad.
Y cuando le vino la muerte,
el viejo a su corazón
preguntaba: ¿Tú eres sueño?
¡Quién sabe si despertó!
Antonio Machado
(Campos de Castilla, 1917)
un caballo de cartón.
Abrió los ojos el niño
y el caballito no vio.
Con un caballito blanco
el niño volvió a soñar;
y por la crin lo cogía...
¡Ahora no te escaparás!
Apenas lo hubo cogido,
el niño se despertó.
Tenía el puño cerrado.
¡El caballito voló!
Quedóse el niño muy serio
pensando que no es verdad
un caballito soñado.
Y ya no volvió a soñar.
Pero el niño se hizo mozo
y el mozo tuvo un amor,
y a su amada le decía:
¿Tú eres de verdad o no?
Cuando el mozo se hizo viejo
pensaba: Todo es soñar,
el caballito soñado
y el caballo de verdad.
Y cuando le vino la muerte,
el viejo a su corazón
preguntaba: ¿Tú eres sueño?
¡Quién sabe si despertó!
Antonio Machado
(Campos de Castilla, 1917)
lunes, 31 de agosto de 2009
Sueño
Mi corazón reposa junto a la fuente fría.
............(Llénala con tus hilos,
............araña del olvido.)
El agua de la fuente su canción le decía.
............(Llénala con tus hilos,
............araña del olvido.)
Mi corazón despierto sus amores decía.
............(Araña del silencio,
............téjele tu misterio)
El agua de la fuente lo escuchaba sombría.
............(Araña del silencio,
............téjele tu misterio.)
Mi corazón se vuelca sobre la fuente fría.
............(Manos blancas, lejanas,
............detened a las aguas.)
Y el agua se lo lleva cantando de alegría.
............(¡Manos blancas, lejanas,
............nada queda en las aguas!)
Federico García Lorca
(Libro de poemas, 1921)
............(Llénala con tus hilos,
............araña del olvido.)
El agua de la fuente su canción le decía.
............(Llénala con tus hilos,
............araña del olvido.)
Mi corazón despierto sus amores decía.
............(Araña del silencio,
............téjele tu misterio)
El agua de la fuente lo escuchaba sombría.
............(Araña del silencio,
............téjele tu misterio.)
Mi corazón se vuelca sobre la fuente fría.
............(Manos blancas, lejanas,
............detened a las aguas.)
Y el agua se lo lleva cantando de alegría.
............(¡Manos blancas, lejanas,
............nada queda en las aguas!)
Federico García Lorca
(Libro de poemas, 1921)
domingo, 22 de febrero de 2009
Soñé que tú me llevabas
Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena.
Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva,
como una campana virgen
de un alba de primavera.
¡Eran tu voz y tu mano,
en sueños, tan verdaderas!...
Vive, esperanza, ¡quién sabe
lo que se traga la tierra!
Antonio Machado
(Campos de Castilla, 1917)
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena.
Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva,
como una campana virgen
de un alba de primavera.
¡Eran tu voz y tu mano,
en sueños, tan verdaderas!...
Vive, esperanza, ¡quién sabe
lo que se traga la tierra!
Antonio Machado
(Campos de Castilla, 1917)
martes, 17 de febrero de 2009
Soñar
Las mujeres solteras sueñan de varios modos.
Unas sueñan con joyas, otras sueñan con flores,
otras sueñan con vagos y tímidos amores.
¡Son mis ardientes sueños tan distintos de todos!
Porque son mis deseos rebeldes a la brida
-como potros- yo sueño con músculos de atleta
repujados en bronce; con la fecunda veta
de una vena que arrastran, en tumulto, la Vida;
con caricias audaces; y con el beso acre,
mordaz y calcinante de una boca de lacre.
Transfigúrome entonces y, en pasional derroche,
soy lingote de plomo. Me enciendo al rojosombra.
Me fundo en el aliento de aquel que no se nombra.
Renazco entre tus brazos. ¡Y así toda la noche!
Alfonsina Storni
(incluido en Antología mayor, Hiperión, 1994; edición de Jesús Munárriz)
Unas sueñan con joyas, otras sueñan con flores,
otras sueñan con vagos y tímidos amores.
¡Son mis ardientes sueños tan distintos de todos!
Porque son mis deseos rebeldes a la brida
-como potros- yo sueño con músculos de atleta
repujados en bronce; con la fecunda veta
de una vena que arrastran, en tumulto, la Vida;
con caricias audaces; y con el beso acre,
mordaz y calcinante de una boca de lacre.
Transfigúrome entonces y, en pasional derroche,
soy lingote de plomo. Me enciendo al rojosombra.
Me fundo en el aliento de aquel que no se nombra.
Renazco entre tus brazos. ¡Y así toda la noche!
Alfonsina Storni
(incluido en Antología mayor, Hiperión, 1994; edición de Jesús Munárriz)
domingo, 10 de febrero de 2008
Alabanza de los sueños
En sueños
pinto como Vermeer van Delft.
Hablo griego con fluidez
y no sólo con los vivos.
Conduzco un coche
que me obedece.
Poseo talento
y escribo grandes poemas.
Oigo voces
no peor que los venerables santos.
Mis dotes pianísticas
os dejarían boquiabiertos.
Revoloteo como es debido,
es decir, por propio impulso.
Me precipito desde el tejado
y sé caer, suave, en el verdor.
No tengo problemas
para respirar bajo el agua.
No puedo quejarme:
he descubierto la Atlántida.
Por suerte sé despertar siempre
antes de morir.
En cuanto una guerra estalla
me vuelvo del otro lado.
Soy hija de mi época
pero no por obligación.
Hace un par de años
vi dos soles.
Y, anteayer, un pingüino.
Con meridiana claridad.
Wislawa Szymborska
(Acaso, 1972)
[Traducción de Ana María Moix y Jerzy Wojciech Slawomirski]
pinto como Vermeer van Delft.
Hablo griego con fluidez
y no sólo con los vivos.
Conduzco un coche
que me obedece.
Poseo talento
y escribo grandes poemas.
Oigo voces
no peor que los venerables santos.
Mis dotes pianísticas
os dejarían boquiabiertos.
Revoloteo como es debido,
es decir, por propio impulso.
Me precipito desde el tejado
y sé caer, suave, en el verdor.
No tengo problemas
para respirar bajo el agua.
No puedo quejarme:
he descubierto la Atlántida.
Por suerte sé despertar siempre
antes de morir.
En cuanto una guerra estalla
me vuelvo del otro lado.
Soy hija de mi época
pero no por obligación.
Hace un par de años
vi dos soles.
Y, anteayer, un pingüino.
Con meridiana claridad.
Wislawa Szymborska
(Acaso, 1972)
[Traducción de Ana María Moix y Jerzy Wojciech Slawomirski]
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