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martes, 1 de abril de 2025

Verde embeleso de la vida humana

                 Esperanza, George Frederic Watts (1886)

Verde embeleso de la vida humana,
loca Esperanza, frenesí dorado,
sueño de los despiertos intrincado,
como de sueños, de tesoros vana;

alma del mundo, senectud lozana,
decrépito verdor imaginado;
el hoy de los dichosos esperado
y de los desdichados el mañana:

sigan tu sombra en busca de tu día
los que, con verdes vidrios por anteojos,
todo lo ven pintado a su deseo;

que yo, más cuerda en la fortuna mía,
tengo en entrambas manos ambos ojos
y solamente lo que toco veo.

Sor Juana Inés de la Cruz
             (1651-1695)

domingo, 17 de marzo de 2019

¿Qué es esto, Alcino? Cómo tu cordura

                 Se acabó, Edmund Blair Leighton (1899)

    ¿Qué es esto, Alcino? ¿Cómo tu cordura
se deja así vencer de un mal celoso,
haciendo con extremos de furioso
demostraciones más que de locura?

     ¿En qué te ofendió Celia, si se apura?
¿O por qué al Amor culpas de engañoso,
si no aseguró nunca, poderoso,
la eterna posesión de su hermosura?

     La posesión de cosas temporales
temporal es, Alcino, y es abuso
el querer conservarlas siempre iguales.

     Con que tu error o tu ignorancia acuso,
pues Fortuna y Amor, de cosas tales
la propiedad no han dado, sino el uso.


Sor Juana Inés de la Cruz
           (1648-1695)

jueves, 29 de marzo de 2018

Rosa divina que en gentil cultura

               El jardín de rosas, Carl Frederik Aagaard (1877)
 
    Rosa divina que en gentil cultura
eres, con tu fragante sutileza,
magisterio purpúreo en la belleza,
enseñanza nevada a la hermosura.

    Amago de la humana arquitectura,
ejemplo de la vana gentileza,
en cuyo ser unió naturaleza
la cuna alegre y triste sepultura.

    ¡Cuán altiva en tu pompa, presumida,
soberbia, el riesgo de morir desdeñas,
y luego desmayada y encogida

    de tu caduco ser das mustias señas,
con que con docta muerte y necia vida,
viviendo engañas y muriendo enseñas!
 
Sor Juana Inés de la Cruz
              (1651-1695)

viernes, 3 de junio de 2016

Hombres necios que acusáis

Retrato de Sor Juana Inés de la Cruz (detalle), de Miguel Cabrera
(h. 1750, copia de un original del s. XVII)


    Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:


    si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si la incitáis al mal?


    Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.


    Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
el niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.


    Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.


    ¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo,
y siente que no esté claro?


    Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.


    Opinión, ninguna gana;
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana. 

    Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.


    ¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata, ofende,
y la que es fácil, enfada?


    Mas, entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere,
y quejaos en hora buena.


    Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas,
las queréis hallar muy buenas.


    ¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?


    ¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?


    Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.


    Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.


    Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.


 Sor Juana Inés de la Cruz
(1651-1695)

El músico Aldo Narejos (con la colaboración de Ana Morgade, Berto Romero...) ha hecho un homenaje a este poema de Sor Juana en este divertido vídeo de 2016 (por donde también desfilan Calderón y "Daddy" Cervantes): "electrobarroco pa' tu coco".

viernes, 14 de mayo de 2010

Al que ingrato me deja, busco amante

...Al que ingrato me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata;
maltrato a quien mi amor busca constante.

...Al que trato de amor, hallo diamante,
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata,
y mato al que me quiere ver triunfante.

...Si a éste pago, padece mi deseo;
si ruego a aquél, mi pundonor enojo:
de entrambos modos infeliz me veo.

...Pero yo, por mejor partido, escojo,
de quien no quiero, ser violento empleo,
que, de quien no me quiere, vil despojo.

Sor Juana Inés de la Cruz
........(1651-1695)

viernes, 18 de abril de 2008

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,
como en tu rostro y tus acciones vía
que con palabras no te persuadía,
que el corazón me vieses deseaba.

Y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía,
pues entre el llanto que el dolor vertía,
el corazón deshecho destilaba.

Baste ya de rigores, mi bien, baste,
no te atormenten más celos tiranos,
ni el vil recelo tu inquietud contraste

con sombras necias, con indicios vanos,
pues ya en líquido humor viste y tocaste
mi corazón deshecho entre tus manos.

Sor Juana Inés de la Cruz
(1651-1695)
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