
Bergk dice que la historia de un texto es como una larga caricia.
Aquí está el poema diario que utilizamos para ir fortaleciendo la inteligencia y la sensibilidad de nuestros alumnos. Si alguien encuentra un bálsamo o un revulsivo en esta diaria medicina, bienvenido sea.



Lectura en el jardín, Henri Lebasque (1865-1937)
La palabra agotada por su uso,
su propio peso exhausto, su medida,
alza de nuevo su antigua dimensión y viene
—aspiración apenas— a mi lápiz,
tan transitoria y leve
como el amor, en la memoria
atosigada por su desmesura.
Mª Victoria Atencia
(El hueco, 2003)















La pérgola junto al río, Ferdinand de Puigaudeau (1911)
Espero al último baile.
Cera sellando cartas de amantes,
busqué los zapatos más lindos del vertedero,
los regueros de polvo de ángel
en la comisura de mis labios.
Y aquí estoy. Sin calabazas de algodón
ni ratones mordisqueando entre los dedos de mis pies.
Como pedigüeña entre sandwiches y Pepsis,
arrastrando las cadenas de rafia,
enumerando a las mercenarias
de aros gigantes y zapatos de vainilla.
Ya no quedan príncipes para mis vaqueros.
Jamás, me juro, seré tan asquerosamente bella.

Elizara sartzen den
argia,
Japoniako grabatuak,
oso garestia den
lihozko soinekoa,
imanaren kantua
eta hutsik dagoen
igerilekua ere
urdinak dira.
Urdinak dira
Europako hegoaldeko
enparantza baten
espaloian
lotan dagoen
neskatoaren
ezpain
izoztuak.
Beatriz Chivite
(Mugi / Atu, 2019)
Oda al azul
Wszystko moje, nic własnością,
nic własnością dla pamięci,
a moje dopóki patrzę.
Ledwie wspomniane, już niepewne
boginie swoich głów
Z miasta Samoków tylko deszcz
i nic prócz deszczu.
Paryż od Luwru do paznokcia
bielmem zachodzi.
Z bulwaru Saint-Martin zostały schodki
i wiodą do zaniku.
Nie więcej niż półtora mostu
w Leningradzie mostowym.
Biedna Upsala
z odrobiną wielkiej katedry.
Nieszczęsny tancerz sofijski,
ciało bez twarzy.
osobno jego twarz bez oczu,
osobno jego oczy bez źrenic,
osobno źrenice kota.
Kaukaski orzeł szybuje
nad rekonstrukcją wąwozu,
złoto słońca nieszczere
i fałszywe kamienie.
Wszystko moje, nic własnością,
nic własnością dla pamięci,
a moje, dopóki patrzę.
Nieprzebrane, nieobjęte,
a poszczególne aż do włókna,
ziarnka piasku, kropli wody
- krajobrazy.
Nie uchowam ani źdźbła
w jego pełnej widzialności.
Powitanie z pożegnaniem
w jednym spojrzeniu.
Dla nadmiaru i dla braku
jeden ruch szyi.
Elegía turística
Todo es mío y nada me pertenece,
nada pertenece a la memoria,
todo es mío mientras lo contemplo.

Atardecer en Split, Menci Clement Crnčić (h. 1930)
El amor ascendía entre nosotros
como la luna entre las dos palmeras
que nunca se abrazaron.
El íntimo rumor de los dos cuerpos
hacia el arrullo un oleaje trajo,
pero la ronca voz fue atenazada,
fueron pétreos los labios.
El ansia de ceñir movió la carne,
esclareció los huesos inflamados,
pero los brazos al querer tenderse
murieron en los brazos.
Pasó el amor, la luna, entre nosotros
y devoró los cuerpos solitarios.
Y somos dos fantasmas que se buscan
y se encuentran lejanos.
Do now as I bid you, climb
The shelf-like branches of the spruce tree;
Wait at the top, attentive, like
A sentry or look-out. He will be home soon;
It behooves you to be
Generous. You have not been completely
Perfect either; with your troublesome body
You have done things you shouldn't
Discuss in poems. Therefore
Call out to him over the open water, over the bright
Water
With your dark song, with your grasping,
Unnatural song-passionate,
Like Maria Callas. Who
Wouldn't want you? Whose most demonic appetite
Could you possibly fail to answer? Soon
He will return from wherever he goes in the
Meantime,
Suntanned from his time away, wanting
His grilled chicken. Ah, you must greet him,
You must shake the boughs of the tree
To get his attention,
But carefully, carefully, lest
His beautiful face be marred
By too many falling needles.
Louise Glück
Meadowlands (1996)
La canción de Penélope
Pequeña alma, siempre desvestida,
haz esto que te ordeno, trepa
por los estantes de las ramas del abeto;
aguarda en la copa, atenta, como un
centinela o un vigía. Pronto llegará a casa;
te corresponde a ti ser
generosa. Tampoco tú has sido del todo
perfecta; con tu problemático cuerpo
has hecho cosas de las que no deberías
hablar en los poemas. Así que
llámalo a través del mar abierto, del mar resplandeciente
con tu canción oscura, con tu avariciosa,
forzada canción: apasionada,
como María Callas. ¿Quién
no te desearía? ¿A qué apetito
demoniaco no corresponderías? Pronto
regresará de allí por donde transcurra su viaje,
bronceado por el tiempo fuera de casa, reclamando
su pollo asado. Ah, tendrás que darle la bienvenida,
tendrás que sacudir las ramas del árbol
para captar su atención,
pero con cuidado, con cuidado, no sea
que desfiguren su hermoso rostro
demasiadas agujas al caer.
Louise Glück
Praderas (2017)
[Traducción al castellano de Andrés Catalán para la editorial Pre-textos]